El FC Barcelona ha logrado regularizar su situación financiera, permitiendo que tanto Dani Olmo como Pau Víctor puedan continuar en el club tras un periodo de incertidumbre que comenzó a finales de 2024. Este escenario se ha visto marcado por la complejidad del ‘fair play’ financiero impuesto por LaLiga, que había desencadenado un conflicto institucional considerable para el equipo azulgrana.
El Barça contaba con un plazo hasta el 31 de diciembre de 2024 para inscribir a ambos jugadores, quienes habían sido dados de alta de forma temporal debido a la lesión de Andreas Christensen. En un intento por generar ingresos que equilibraran sus cuentas, el club cerró un acuerdo para la cesión temporal de un paquete de palcos VIP del nuevo Spotify Camp Nou a la empresa New Era Visionary Group, con la expectativa de recaudar 100 millones de euros. Sin embargo, la operación se complicó cuando LaLiga determinó que la transacción para validar la venta no se completó a tiempo.
Conflicto y resolución con LaLiga
Este desacuerdo llevó a un tira y afloja entre las partes que se extendió hasta el inicio de 2025. A pesar de que el 3 de enero LaLiga validó la operación y devolvió al club a la regla 1:1, posteriormente retiró esa autorización, lo que generó una situación tensa en la que la junta directiva de Joan Laporta tuvo que recurrir al Consejo Superior de Deportes (CSD) para obtener una licencia cautelar que permitió a Olmo y Víctor finalizar la temporada. Esta situación fue aún más delicada tras el informe de la auditora Crowe, que llevó a LaLiga a retirar la operación del límite salarial del Barcelona.
Sin embargo, la situación en este nuevo año es más favorable. Según fuentes de LaLiga, la licencia de Joan García ha sido validada desde su inscripción y permanecerá vigente hasta el final de la temporada. Además, el dictamen médico que certificó una lesión de larga duración de Marc-André Ter Stegen, superior a los cuatro meses, permitió al club activar un mecanismo excepcional para inscribir jugadores durante toda la temporada.
Perspectivas de futuro y posibles refuerzos
A pesar de que el conjunto culé no se encuentra en una situación tan crítica como en el pasado reciente, sigue enfrentando desafíos en cuanto al ‘fair play’ financiero en lo que respecta a posibles refuerzos para 2026. Para salir al mercado en enero, el Barça debe navegar las restricciones del LCPD, lo que limita sus opciones de fichajes.
Las alternativas más viables incluyen el uso del 80% de la ficha de Christensen, con un plazo hasta el 9 de enero para presentar el informe médico a LaLiga, o la hipotética salida de Ter Stegen, donde el Girona se perfila como candidato a asumir parte de su salario. El futuro del FC Barcelona, por tanto, sigue dependiendo de una gestión financiera cuidadosa y estratégica en los próximos meses.