El presidente estadounidense, Donald Trump, ha intensificado su conflicto verbal con su homólogo francés, Emmanuel Macron, tras revelar conversaciones privadas entre ambos líderes. Esta tensión surge a raíz de la negativa de Macron a unirse a la nueva Junta de Paz para Gaza, impulsada por la Casa Blanca, que busca supervisar el futuro del enclave palestino y representar una alternativa a las Naciones Unidas.
Durante la noche del lunes al martes, Trump lanzó una amenaza contundente: aumentar los aranceles hasta el 200 % sobre el vino y el champán franceses como represalia. En su plataforma Truth Social, desveló un mensaje de texto de Macron que proponía una reunión informal del G7 en París para discutir asuntos como Groenlandia y la guerra de Ucrania, con la participación de representantes de diversos países.
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En este contexto, Trump se mostró claramente molesto por la falta de apoyo de países europeos, como Francia, Alemania y Dinamarca, ante sus ambiciones de controlar el territorio autónomo danés de Groenlandia. La Casa Blanca, en su afán por establecer la Junta de Paz, ha incluido nombres destacados, como el secretario de Estado norteamericano Marco Rubio, el yerno de Trump, Jared Kushner, y el ex primer ministro británico Tony Blair, además de una invitación al rey marroquí Mohamed VI y al presidente ruso Vladimir Putin.
Trump, en un intento de burlarse de Macron, publicó capturas de pantalla de un mensaje donde Macron expresaba su deseo de colaborar en asuntos como Siria e Irán. En su mensaje, Macron afirmaba: “No estoy de acuerdo con lo que haces con Groenlandia. Déjanos que hagamos grandes cosas juntos.” La respuesta de Trump fue desafiante, reafirmando que Estados Unidos es la única potencia capaz de garantizar la paz mundial, aunque lo haga a través de la fuerza.
En medio de este intercambio, el entorno del Elíseo ha confirmado la autenticidad de los mensajes, defendiendo que Macron mantiene la misma postura tanto en público como en privado. Sin embargo, no se ha aclarado si la reunión del G7 sigue en pie o ha sido descartada, lo que podría coincidir con una reunión del Consejo Europeo para abordar la estrategia de Trump sobre Groenlandia y los nuevos aranceles.
La preocupación principal de las autoridades francesas no son las filtraciones de mensajes, sino las posibles repercusiones económicas que conllevarían los aranceles del 200 % sobre productos emblemáticos como el vino y el champán. Estas bebidas representan una cuarta parte de las exportaciones de Francia a Norteamérica, y el precedente de aranceles impuestos el año pasado ya había generado tensiones comerciales.
Mientras se intensifican las negociaciones y las amenazas entre Estados Unidos y Europa, la frágil calma en las relaciones transatlánticas parece estar en peligro una vez más, poniendo a prueba la diplomacia europea ante la resistencia de Trump a ceder en sus demandas.















