Una tormenta invernal histórica está afectando gravemente al centro-este y noreste de Estados Unidos, dejando a más de 1.046.000 hogares y empresas sin suministro eléctrico. Este fenómeno meteorológico ha provocado la cancelación de más de 17.000 vuelos y ha llevado a la declaración de estado de emergencia en al menos 17 estados y Washington D.C.. La situación, que podría prolongarse varios días, está generando preocupaciones sobre la seguridad y la infraestructura en una región que afecta a cerca de 200 millones de personas.
Impacto en el suministro eléctrico y el transporte
Según el portal especializado poweroutage.us, más de un millón de abonados se encuentran sin electricidad debido a la acumulación de nieve, hielo y fuertes vientos que complican las labores de reparación. En particular, los estados del sur y centro del país están sufriendo apagones masivos, y las autoridades advierten que estos podrían prolongarse durante varios días. Los datos indican que las cifras de clientes sin suministro eléctrico son alarmantes: 307.000 en Tennessee, 178.000 en Mississippi, y más de 100.000 en Louisiana y Georgia, entre otros.
El impacto del temporal se ha dejado sentir también en el transporte aéreo, donde más de 17.000 vuelos han sido cancelados en los aeropuertos de las regiones afectadas. Las grandes ciudades, como Nueva York, han suspendido las clases presenciales, optando por la educación a distancia para proteger a estudiantes y personal docente.
Condiciones extremas y emergencias federales
El Servicio Nacional de Meteorología ha alertado que el mal tiempo persistirá durante el fin de semana y los primeros días de la próxima semana, con temperaturas mínimas que podrían alcanzar hasta los -45 °C en algunas áreas. Además, se han emitido alertas de tornado en el sureste de Alabama y en Florida, lo que añade un riesgo adicional en regiones ya afectadas.
Ante esta situación, al menos 17 estados y el distrito de Columbia han declarado el estado de emergencia, lo que permite movilizar recursos extraordinarios para manejar la crisis, que incluye la posible acumulación de hasta 60 centímetros de nieve en zonas de Kentucky y Virginia. El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha confirmado la aprobación de declaraciones de emergencia en diez estados, asegurando la coordinación con la FEMA y las autoridades locales para garantizar la seguridad de la población.
Trágicamente, al menos cinco personas han fallecido en Nueva York mientras se encontraban en la calle, aunque las causas de las muertes aún no han sido determinadas oficialmente. El alcalde Zohran Mamdani ha decretado la apertura total de los refugios municipales ante la previsión de al menos 30 centímetros de nieve en la ciudad.















