Ourense se encuentra en estado de alerta debido a un prolongado episodio de inestabilidad meteorológica que ha traído consigo intensas lluvias y nevadas en cotas medias y altas. Este fenómeno ha provocado un aumento generalizado de los caudales fluviales, lo que ha llevado a activar dispositivos de seguimiento y prevención en diversas áreas, especialmente en la red viaria y en las zonas más propensas a inundaciones.
Las complicaciones más significativas se están registrando en el tráfico. Este martes, un camión articulado salió de la vía en la A-52, a la altura de A Gudina, en el kilómetro 128, lo que obligó a cortar la autovía en dirección a Vigo durante varias horas. El vehículo quedó cruzado, ocupando ambos carriles, y fue necesario desviar la circulación por la N-525 mientras los servicios de mantenimiento y la Guardia Civil de Tráfico trabajaban en la zona. Afortunadamente, no se reportaron heridos, aunque el incidente llevó a declarar el nivel negro de vialidad invernal en ese tramo, restableciendo la normalidad ya avanzada la tarde.
Las restricciones al tráfico de vehículos pesados han sido activadas en varios puntos de la provincia, destacándose la OU-536, que permanece limitada entre Maceda y Montederramo. Además, la DGT ha establecido restricciones en la A-52 entre Zamora y Ourense, en ambos sentidos, debido a las nevadas, con nivel amarillo. Desde Tráfico se recomienda extremar la precaución y atender a la señalización y a las indicaciones de los agentes.
Impacto en A Limia y la infraestructura local
La comarca de A Limia ha sido especialmente afectada por las lluvias, llevando al Concello de Xinzo a activar el Plan Municipal de Inundaciones como medida preventiva. El alcalde, Amador Díaz, firmó el decreto de activación a media mañana y asumió la coordinación directa del operativo desde un Puesto de Mando Avanzado, en contacto permanente con Protección Civil, Policía Local y otras administraciones competentes. Esta situación ha obligado al cierre de varias vías locales y pistas rurales, así como a la suspensión de actividades en instalaciones deportivas como el Campo da Moreira.
Se han detectado problemas de filtraciones y acumulación de agua en centros educativos, y se mantiene la vigilancia sobre otras infraestructuras municipales ante la evolución de las precipitaciones. Este plan se activó un día después de que la Laguna de Antela, aclamada por su nombre, inundara terrenos agrícolas que antaño fueron uno de los mayores humedales de la Península, generando imágenes impactantes del tren de borrascas que afecta la región.
Situación de ríos y embalses
El episodio de lluvias también ha impactado en los principales ríos de la provincia. El Miño, a su paso por la ciudad, superó el umbral de aviso naranja, inundando el entorno de Oira y las piscinas municipales. Según el propio regidor, Gonzalo Pérez Jácome, se han incrementado las medidas de seguridad y prevención, recordando que el Concello ya estaba en fase de pre-emergencia. La situación se había observado previamente en el paseo termal, donde las termas de A Chavasqueira y del Muiño habían quedado completamente anegadas.
La Confederación Hidrográfica Miño-Sil mantiene en nivel naranja otros tramos, como el río Avia en Ribadavia, el Arnoia en Baños de Molgas y el Limia en Ponteliñares, mientras que el resto de cauces permanecen en aviso amarillo bajo vigilancia activa. Este comportamiento de los ríos se produce en un contexto de embalses muy cargados, con la mayoría de las grandes presas de la provincia por encima del 80 % de su capacidad y varias superando el 90 %. Instalaciones como San Esteban, Edrada o Peña Rubia presentan niveles elevados para estas fechas, lo que garantiza unas reservas hídricas favorables pero reduce el margen de maniobra ante nuevos episodios de lluvias intensas.
En este escenario, la presa de Velle, aguas arriba de la ciudad y al 82 % de su capacidad, ha incrementado los desembalses para regular el caudal, llegando a enviar agua a 1 200 litros por segundo. La presa de Albarellos, aunque se encuentra al 68 % de su capacidad, también abrió sus compuertas, superando en más de 10 puntos la cantidad que albergaba en la misma semana del año pasado y en casi 30 la capacidad que cubría en 2024.
Las lluvias han ocasionado también incidencias en la ciudad. A finales de enero, la borrasca Joseph dejó un socavón en la calle Peña Trevinca, manteniendo la calle cortada al tráfico durante, al menos, 60 días para su reparación, ya que la intervención abarcará toda la calzada. Recientemente, la acumulación de agua provocó el derrumbe de parte del muro de una casa inhabitada en el casco viejo, en la Calle Pelayo, donde intervinieron los bomberos para acordonar la zona, sin que se lamentaran daños personales. Ayer, la borrasca Leonardo causó otro socavón, aunque de menor envergadura, en la calle Castella Ferrer, cerrando el tráfico de vehículos entre Alfredo Brañas y la rotonda de Peliquín debido a la rotura de una tubería de saneamiento.
Los modelos meteorológicos no apuntan a una estabilización clara del tiempo en el corto plazo, ya que se prevén precipitaciones al menos hasta la semana que viene. Ante esta situación, el BNG ha solicitado al Gobierno información concreta y plazos definidos sobre las actuaciones de restauración hidro-forestal tras los grandes incendios del verano, subrayando que el actual episodio de lluvias incrementa los riesgos en las zonas quemadas. La senadora del BNG, Carme da Silva, ha alertado sobre la combinación de suelos quemados y precipitaciones intensas, que favorece la erosión y el arrastre de cenizas hacia los ríos, reclamando el inicio inmediato de las actuaciones necesarias para mitigar estos riesgos.
