Después de las celebraciones festivas, uno de los problemas más comunes en la cocina es la eliminación de los restos de pintalabios que quedan adheridos al borde de las copas de cristal. Aunque muchas personas recurren al lavavajillas para limpiar, a menudo las marcas persisten, dejando un aspecto opaco que resulta complicado de corregir. Para abordar esta situación, existe un truco simple y muy efectivo que puede aplicarse antes del lavado habitual.
Un método efectivo para limpiar copas
El truco consiste en frotar suavemente el borde de la copa con un papel de cocina humedecido en alcohol, ya sea alcohol sanitario o una pequeña cantidad de bebidas transparentes de alta graduación. Este primer paso es crucial, ya que ayuda a disolver la grasa del pintalabios, que es la responsable de que el color se adhiera al cristal. Una vez que se han retirado los restos, es posible lavar la copa con agua caliente y lavavajillas, logrando así un resultado mucho más limpio y transparente.
Este método es especialmente útil en copas finas, donde se recomienda evitar el uso de estropajos agresivos que puedan rayar el cristal. Además, para aquellos pintalabios de larga duración, se puede optar por aplicar bicarbonato con unas gotas de agua, utilizando un paño suave y aclarando posteriormente con abundante agua.
Mantenimiento de la cristalera tras las fiestas
Estos pequeños gestos no solo permiten alargar la vida de la cristalería, sino que también ayudan a mantenerla en perfecto estado, algo especialmente valorado tras las reuniones familiares y celebraciones donde las copas son protagonistas. Con un poco de cuidado y estos sencillos trucos, es posible disfrutar de una cristalería impecable, lista para la próxima ocasión especial.














