Este sábado, más de 15 000 personas se manifestaron en el centro de Copenhague con el lema «¡Groenlandia no está en venta!», en respuesta a las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump de adquirir este territorio autónomo danés. La protesta, organizada por groenlandeses residentes en Dinamarca y la ONG danesa Ayuda a la Acción, comenzó en la plaza del Ayuntamiento, donde varios políticos groenlandeses, incluida la alcaldesa Sisse Marie Welling, tomaron la palabra.
Welling afirmó: «No se puede comprar a la gente, no se puede cambiar el mapa del mundo según los deseos de los poderosos». La diputada groenlandesa Pipaluk Lynge también intervino, resaltando que «no es solo Groenlandia, sino todo el orden mundial lo que está en juego».
Reacciones en la comunidad groenlandesa
La manifestación fue el resultado de una sensación creciente de ansiedad entre los groenlandeses, como explicó Julie Rademacher, portavoz de Uagut, una organización creada recientemente para dar voz a los cerca de 17 000 groenlandeses en Dinamarca. Rademacher describió una «campaña de guerra psicológica» que ha afectado a la comunidad, generando ataques de ansiedad y pesadillas. «Es aterrador constatar que aquellos en quienes hemos confiado son quienes ahora nos traicionan y nos amenazan», lamentó.
La idea de la manifestación surgió cuando Trump comenzó a hacer declaraciones sobre Groenlandia hace meses. Anders Franssen, un pedagogo danés sin vínculos directos con la isla, decidió organizarla por pura solidaridad. «El 7 de marzo llamé a la policía para comunicarles que iba a convocar una concentración, sin saber cuántos asistirían. Finalmente, éramos más de 3 000 personas», recordó.
Una lucha global por la soberanía
Franssen enfatizó que «el tiempo de comprar a la gente ya pasó», aunque admitió sentir «mucho miedo» por la posibilidad de que Trump logre hacerse con Groenlandia. Por su parte, el secretario general de Ayuda a la Acción, Tim Whyte, cuya familia es originaria de Estados Unidos, calificó de «locura» la postura de Trump y lamentó que el país «haya sido secuestrado por un demente». Destacó que las encuestas indican que tres cuartas partes de los estadounidenses están en contra de la adquisición de Groenlandia.
La manifestación culminó frente a la Embajada de Estados Unidos, donde los asistentes gritaron consignas en contra de las intenciones de Trump. «Hoy mostramos que estamos juntos: en Groenlandia, en el Reino de Dinamarca, en los países nórdicos y en Europa. Nuestra solidaridad es más fuerte que su codicia», afirmaron desde el podio los organizadores, mientras la multitud exigía que «sacad vuestras manos de Groenlandia».
Además de Copenhague, otras ciudades danesas como Aarhus, Odense y Aalborg también acogieron manifestaciones en apoyo a Groenlandia, evidenciando un amplio respaldo a la soberanía de la isla. En la capital groenlandesa, Nuuk, estaba prevista otra manifestación a las 15:00 GMT, junto a otras localidades de la isla. Mientras Trump justifica su interés en Groenlandia por motivos de seguridad nacional, tanto el Gobierno danés como el groenlandés han reafirmado su postura en defensa de la integridad territorial del Reino de Dinamarca y el derecho de los groenlandeses a decidir su futuro.