La Costa Brava esconde un rincón sorprendente que, a pesar de no estar abierto todo el año, merece ser visitado en cualquier momento: la piscina de Es Cau, un espacio singular que se encuentra a escasos dos metros del mar. Este enclave, situado en el municipio de Begur, se ha convertido en un destino de culto para los viajeros más aventureros que buscan descubrir la belleza natural del litoral de Girona.
Conocida por su nombre en catalán, que significa «el agujero», Es Cau no es una piscina convencional. Se trata de una piscina artificial de agua salada, creada hace más de 50 años por una comunidad de apartamentos cercanos como un complemento para sus residentes. Este lugar, que parece mimetizarse con el entorno, ha ido ganando popularidad entre aquellos que valoran los secretos de la naturaleza.
Un lugar excepcional
Localizada entre Platja Fonda y Fornells, Es Cau ofrece vistas impresionantes del Mediterráneo. La piscina se encuentra en una costa rocosa, rodeada de vegetación mediterránea y con un diseño semicircular que se integra perfectamente en el paisaje. Su agua, cristalina y ligeramente más templada que la del mar abierto, invita a un baño placentero en un entorno protegido del oleaje.
A pesar de su belleza, la piscina no figura en muchas guías turísticas, probablemente debido a las restricciones de acceso. Aunque el acceso es libre en temporada baja, en verano hay personal de vigilancia que limita la entrada a no residentes hasta las 18:00 horas. A partir de esa hora, los bañistas pueden disfrutar de un último chapuzón mientras contemplan la luz dorada del atardecer.
Cómo llegar a Es Cau
El camino hacia Es Cau es parte de su encanto, ya que se accede a pie a través del Camí de Ronda, que conecta dos playas de gran belleza. El trayecto, que dura aproximadamente una hora y 45 minutos, está rodeado de naturaleza y ofrece vistas espectaculares al mar, haciendo que la caminata sea una experiencia gratificante.
Desde Barcelona, es recomendable tomar la AP-7 en dirección norte hasta la salida 9, continuar por la C-35 y luego la C-31 hacia Palafrugell. Desde allí, las indicaciones hacia Begur y las playas cercanas son claras. Para quienes viajan desde Girona, el trayecto es más corto, ya que solo se debe tomar la C-66 hacia La Bisbal d’Empordà y luego enlazar con la GI-653.
La piscina de Es Cau es un tesoro escondido que, a pesar de su acceso restringido, atrae a aquellos que desean disfrutar de la naturaleza en una de sus formas más puras. Este rincón de la Costa Brava sigue siendo un secreto a voces, una invitación a descubrir la belleza de un entorno privilegiado.