Con motivo de la celebración de la tradicional Pascua Militar, la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) ha alzado la voz para denunciar la situación crítica que atraviesan los miembros de las Fuerzas Armadas, especialmente aquellos pertenecientes a la escala de Tropa y Marinería. A pesar de la solemnidad del evento, la asociación manifiesta su profunda preocupación por la falta de avances en las condiciones retributivas y profesionales de estos soldados.
ATME subraya que la lealtad y el compromiso de los militares no pueden ser utilizados como excusa para posponer reformas estructurales que son necesarias. En este contexto, la asociación ha delineado varias reivindicaciones clave que buscan dignificar la labor de quienes visten el uniforme.
Reivindicaciones de ATME
Una de las principales demandas es la dignificación retributiva. A pesar de las promesas institucionales de que se “sigue trabajando” en mejorar la situación salarial, los militares continúan siendo los servidores públicos peor remunerados del Estado. ATME exige una adecuación salarial inmediata que cierre la brecha con respecto a otros funcionarios y que reconozca la penosidad y responsabilidad de sus funciones. Además, pide que se mejoren las retribuciones de los veteranos, tanto de carrera como Reservistas de Especial Disponibilidad.
Otro punto crucial es el fin de la temporalidad y la creación de una Ley de Carrera Militar Única que elimine la precariedad laboral. La asociación denuncia que miles de militares se ven obligados a abandonar las Fuerzas Armadas al cumplir los 45 años, por lo que requieren salidas profesionales efectivas para el personal que finaliza su compromiso. Esto incluye la creación de verdaderas reservas de plazas en distintas administraciones y beneficios para las empresas que contraten a estos profesionales de forma indefinida.
Actualización de leyes y mejora de condiciones
ATME considera imprescindible una reforma de la Ley de Derechos y Deberes del personal militar que permita una participación asociativa real y efectiva. En este sentido, es necesario dotar al Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas (Coperfas) de herramientas que le permitan tener capacidad de negociación, en lugar de ser un mero órgano consultivo. Asimismo, se demanda el acceso de las asociaciones profesionales a las unidades.
La mejora de las condiciones de vida también es un aspecto fundamental en la agenda de ATME. La inversión en defensa, según la asociación, debe reflejarse no solo en la adquisición de material y armamento, sino también en el bienestar diario de los militares. Esto implica asegurar infraestructuras dignas, alimentación de calidad y medidas efectivas de conciliación familiar y profesional.
Desde ATME se afirma que «la Pascua Militar es un momento de orgullo, pero el orgullo no paga las facturas ni garantiza un futuro estable para quienes visten el uniforme». Por ello, hacen un llamado a las autoridades para que se pase de las palabras de agradecimiento a acciones concretas en términos presupuestarios y legislativos.