La Vía Algarviana se presenta como una de las mejores maneras de explorar el Algarve, un destino que suele asociarse exclusivamente al turismo de playa. Este recorrido, que abarca 300 kilómetros, va desde Alcoutim, en la frontera con España, hasta el Cabo de San Vicente, en el extremo sur de Portugal. Su riqueza paisajística y cultural la convierte en una opción ideal para los amantes del senderismo y del ciclismo.
La ruta está dividida en 14 etapas, permitiendo a los caminantes elegir tramos que se adapten a su resistencia y tiempo disponible. Es importante destacar que el camino está completamente señalizado, lo que facilita su recorrido. La historia de esta ruta se remonta a los peregrinos que se dirigían al Promontorio de Sagres, donde se encontraban las reliquias de San Vicente.
Un recorrido por la naturaleza y la tradición
La Vía Algarviana atraviesa diversas localidades con buena infraestructura turística y conecta con importantes puntos de interés en el Algarve, como Albufeira, Loulé, Lagos y Portimao. A lo largo de su trayecto, los caminantes pueden disfrutar de la belleza de la Sierra del Caldeirao, conocida por sus alcornocales y su producción de corcho.
Pueblos tradicionales como Salir y Alte ofrecen una visión del Algarve más auténtico, donde la agricultura tradicional sigue vigente y se mantienen vivas costumbres como el uso de hornos comunitarios. En el tramo que conecta Silves con Monchique, los senderistas pueden ascender a las cimas más altas de la región, disfrutando de vistas panorámicas del paisaje.
La ruta finaliza en el Parque Natural del Sudoeste Alentejano, un paraje impresionante que destaca por su costa virgen y biodiversidad. Aquí, los caminantes pueden observar fauna local como liebres, jabalíes y diversas especies de aves, incluyendo el alzacola rojizo y el búho real.
Gastronomía y artesanía local
No todo es naturaleza en la Vía Algarviana; la gastronomía local también merece ser explorada. Durante el recorrido, los visitantes pueden degustar productos como aguardiente de madroño, licores de poleo, miel, quesos y embutidos tradicionales. La riqueza de la artesanía local es igualmente notable, con cestería, tejeduría y alfarería que ofrecen una excelente oportunidad para llevarse un recuerdo auténtico del viaje.
Esta experiencia integral, que combina ejercicio, naturaleza y cultura, asegura que la Vía Algarviana se convierta en un recorrido inolvidable para todos aquellos que busquen descubrir el Algarve más allá de sus playas. Así que, ya sea a pie o en bicicleta, sumérgete en esta aventura que te permitirá conocer el Algarve en su totalidad.