Novak Djokovic ha tomado una decisión sorprendente: ha abandonado la Asociación de Jugadores de Tenis Profesionales (PTPA), un sindicato que él mismo fundó hace cinco años. Esta ruptura se produce en un contexto donde su relación con los nuevos referentes del tenis, como Carlos Alcaraz y Jannik Sinner, ha sido notablemente distante. Ambos tenistas, considerados los máximos responsables de que Djokovic acumule dos años sin títulos en Grand Slam, han ignorado en reiteradas ocasiones el llamado del serbio para unir fuerzas en su lucha por revolucionar el tenis. La falta de apoyo de estos jóvenes talentos parece haber llevado a Djokovic a un punto de inflexión, donde se cansó de ser el eterno rebelde.
La noticia de su salida de la PTPA llega justo al inicio de un año que ha estado marcado por otro importante acontecimiento en el mundo del tenis: la separación entre Alcaraz y su entrenador Juan Carlos Ferrero. Si bien esta ruptura toca una fibra más profunda entre los aficionados, la decisión de Djokovic de dejar su sindicato tiene implicaciones significativas que merecen ser analizadas.
En un mensaje publicado en su cuenta de X, Djokovic explicó: “Tras considerarlo detenidamente, he decidido retirarme por completo de la Asociación de Jugadores de Tenis Profesionales. Esta decisión llega después de las persistentes preocupaciones sobre la transparencia, la gobernanza y la forma en que se han representado mi voz e imagen. Estoy orgulloso de la visión que Vasek Pospisil y yo compartimos al fundar la PTPA, dando a los jugadores una voz más fuerte e independiente, pero ha quedado claro que mis valores y mi enfoque ya no están alineados con la dirección actual de la organización.”
Con esta declaración, Djokovic, que cumplirá 39 años el 22 de mayo, ha dejado claro que su atención se dirigirá hacia su carrera tenística y su familia, cerrando un capítulo que había buscado abrir con la fundación de la PTPA en 2020 junto a Pospisil. El objetivo de esta asociación era empoderar a los jugadores y redistribuir de forma más equitativa los ingresos generados por el mundo del tenis, un sistema que tradicionalmente ha favorecido a organizaciones como la ATP, la WTA y la ITF.
La Soledad de una Lucha
Desde sus inicios, la PTPA se posicionó en contra del establecimiento que ha dominado el tenis durante décadas. Sin embargo, Djokovic no se amedrentó por esta postura; al contrario, deseaba que su legado en el deporte fuera más que solo títulos. Quería dejar una huella que plantara la semilla de un tenis más justo. Sin embargo, su intento de atraer a otros jugadores a su causa ha sido en gran medida infructuoso. Mientras que se ganó el apoyo de algunos tenistas como Hubert Hurkacz y Ons Jabeur, las estrellas emergentes como Alcaraz y Sinner han mantenido una postura cautelosa y no han expresado apoyo explícito hacia la PTPA, lo que ha dejado a Djokovic aislado en su lucha.
Durante el último US Open, Djokovic reflexionó: “Todos expresan sus sentimientos, pero (para cambiar las cosas) necesitas dedicar tiempo y energía en reuniones, y eso sé que es muy complicado. Yo he pasado por eso muchas veces y es necesario porque entonces te das cuenta de que estás haciendo algo no solo para ti, sino para las generaciones del futuro.” Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, su distanciamiento de la PTPA se volvió evidente cuando el sindicato presentó una demanda histórica en Nueva York, Bruselas y Londres, acusando a la ATP, la WTA, la ITF y los Grand Slams de operar como un cártel. Sorprendentemente, Djokovic no era uno de los firmantes de esta demanda, lo que refleja su creciente desconexión con la organización que él ayudó a establecer.
La renuncia de Djokovic puede interpretarse como un intento de reconciliación con el ‘establishment’ del tenis, justo cuando se acerca al final de su carrera profesional. En un momento en que los jóvenes talentos dominan la escena, Djokovic parece estar dispuesto a ceder parte de su papel de villano en esta narrativa, buscando quizás una nueva forma de contribuir al deporte que ha moldeado su vida.
Las decisiones de figuras como Djokovic no solo afectan su trayectoria personal, sino que también marcan el rumbo del tenis contemporáneo. A medida que el deporte evoluciona, será fascinante observar cómo los nuevos jugadores y sus decisiones impactan el futuro y las estructuras de poder que han dominado el tenis por tanto tiempo.