Si eres de los que devoran ‘Miércoles’ y ‘Stranger Things’, pero siempre reservan un espacio para las series españolas, este artículo te interesa. El año 2025 demostró que no todas las apuestas patrias son seguras: algunas series se quedan grabadas en la memoria colectiva, mientras que otras desaparecen antes de que tengas tiempo de asimilarlas.
El fenómeno de ‘El jardinero’
El gran laureado del año ha sido, sin duda, ‘El jardinero’. Desde su estreno en abril, la serie acumuló un total de 33,5 millones de visualizaciones hasta junio, y otras 3,6 millones entre julio y diciembre, sumando un total de 37,1 millones de ojos pegados a la pantalla. Este éxito la ha convertido en la serie española más vista en Netflix sin discusión. Los actores Carlos Areces como Paco Porras, Ingrid García Jonsson como Tamara y Julián Villagrán como Arlequín, bajo la dirección de Nacho Vigalondo, lograron enganchar al público desde el primer minuto. Su ritmo recuerda a fenómenos globales como ‘El juego del calamar’, pero con un toque muy español que resuena con la audiencia.
Alvaro Rico en ‘El jardinero’ NETFLIX
Este fenómeno no solo se traduce en cifras, sino que también ha generado un amplio debate sobre la calidad y receptividad del contenido audiovisual español. La serie ha demostrado que hay un público ávido de historias bien contadas, que reflejan la cultura y las problemáticas locales.
La sombra de ‘Innato’ y otros fracasos
Sin embargo, no todo ha sido gloria en el panorama de Netflix España. Mientras ‘El jardinero’ arrasaba, otras series españolas, como ‘Innato’, se quedaron muy por debajo de las expectativas. Esta serie se estrenó en algunos territorios, pero ni así logró generar el hype esperado. Otros proyectos globales también fallaron en conectar con la audiencia, registrando cifras bajas y casi sin aparecer en los informes de Netflix. La diferencia entre un éxito que se cuela en rankings internacionales y fracasos que desaparecen sin dejar rastro es abismal.
Al final, Netflix España dejó un mensaje claro: no basta con estar en una plataforma; es fundamental capturar la atención del espectador desde el primer episodio y mantenerla. El público no perdona, y si no lo logras, no importa cuán lujoso sea tu reparto o cuán alta la calidad de producción, puedes quedarte mirando cómo tu serie pasa sin éxito ni gloria.
En resumen, el éxito de ‘El jardinero’ y el fracaso de ‘Innato’ reflejan una realidad palpable en el sector de la ficción española: la necesidad de crear contenido que resuene profundamente con la audiencia. El 2025 ha sido un año de contrastes, donde el talento y las historias locales tienen el potencial de brillar en un mercado saturado de opciones globales.