La Dirección General de Tráfico (DGT) ha emitido una advertencia crucial para los conductores sobre la distancia que deben mantener en situaciones de retención. En muchos casos, los automovilistas tienden a acercarse demasiado al vehículo que tienen delante, lo que incrementa el riesgo de accidentes. La DGT aclara que la distancia adecuada debe ser de entre dos y tres metros para garantizar una conducción segura en atascos.
Importancia de la distancia de seguridad
Establecer una separación de al menos dos metros es fundamental por varias razones. La primera de ellas es la prevención de accidentes por alcance trasero. Si un vehículo impacta desde atrás, este margen permitirá que el conductor evite chocar contra el coche que le precede, reduciendo así el riesgo de un accidente múltiple.
La segunda razón se relaciona con la capacidad de maniobra. En caso de que el vehículo delante sufra una avería o se quede inmovilizado, contar con suficiente espacio facilitará el giro y la salida de la fila sin necesidad de retroceder. Esto puede ser crucial en momentos de congestión, donde cada segundo cuenta.
Por último, mantener esta distancia también tiene beneficios para la salud. Al respetar un espacio adecuado, se disminuye la inhalación de los humos de escape del coche de adelante, mejorando así la calidad del aire en el interior del vehículo.
Normativa de prevención básica
La DGT subraya que esta recomendación no es meramente sugerente, sino parte de una normativa de prevención básica que todos los conductores deben seguir. En su próxima retención, es crucial recordar contar entre dos y tres metros de separación para proteger no solo su seguridad, sino también la de los demás usuarios de la vía.
Respetar esta distancia no implicará llegar más tarde a su destino, pero sí proporcionará una experiencia de viaje significativamente más segura. La seguridad vial es una responsabilidad compartida que comienza con pequeñas acciones cotidianas como esta.
