España ha decidido intensificar sus esfuerzos para mantener las tasas de vacunación contra el sarampión por encima del 95% en ambas dosis. Esta medida se implementa tras la notificación del Comité Regional Europeo de Verificación para la Eliminación del Sarampión y la Rubéola (CRV), el cual alertó sobre el restablecimiento de la transmisión endémica del sarampión en el país, según ha declarado María José Sierra, subdirectora adjunta del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES).
Ante esta situación, el Ministerio de Sanidad ha confirmado que actualizará el Plan Estratégico para la Eliminación del Sarampión y la Rubéola, con el objetivo de adaptarlo a la realidad actual y recuperar el estatus de país libre de circulación endémica que le fue otorgado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2016.
Un desafío creciente en la vacunación
El comité ha evaluado anualmente los datos epidemiológicos y de laboratorio, y ha determinado que la transmisión endémica se ha restablecido en España. A pesar de que el riesgo de infección en la población sigue siendo bajo gracias a las altas tasas de vacunación, se ha enfatizado la necesidad de monitorizar a los grupos vulnerables que no han alcanzado una cobertura adecuada. Según Sierra, «es fundamental que todos los casos sospechosos se descarten rápidamente y que no queden sin atención».
Las cifras de vacunación de la triple vírica en España son alentadoras; en 2024, se alcanzaron coberturas del 97,3% para la primera dosis y del 93,8% para la segunda. Sin embargo, la subdirectora del CCAES ha advertido que es crucial aumentar estas cifras, especialmente en el contexto de la circulación del sarampión en otros países europeos.
La situación internacional del sarampión
Varios países europeos, entre ellos Francia, Alemania e Italia, han evolucionado de una situación de interrupción de la transmisión a una de transmisión sostenida del virus. Asimismo, otros cinco países han visto un cambio de un estado de eliminación a uno de restablecimiento de la transmisión, incluyendo a Armenia, Austria, Azerbaiyán, Uzbekistán y Reino Unido.
En total, el sarampión presenta una circulación persistente en trece países europeos, lo que subraya la importancia de mantener y aumentar las tasas de vacunación en España y otros lugares de la región. La vigilancia activa y la educación sobre la importancia de la inmunización son claves para evitar un brote significativo y proteger a la población más vulnerable.