El expresidente de EE.UU., Donald Trump, ha generado una nueva controversia al publicar un video en el que convierte a la familia Obama en una parodia degradante. En este montaje, los Obama aparecen como monos sonrientes bailando en un entorno tropical, lo que ha suscitado fuertes críticas por su tono claramente racista.
Trump, quien sigue defendiendo su teoría sobre el supuesto «robo» de las elecciones de 2020 a manos de Joe Biden, utiliza este tipo de contenido para reforzar su narrativa. En poco más de un minuto, el video se convierte en una herramienta de provocación que ha desatado una ola de indignación en todo el país.
El gobernador de California, Gavin Newsom, ha calificado la publicación como un «comportamiento asqueroso», exigiendo que «cada republicano lo condene de inmediato», argumentando que el silencio ya no es una opción. La indignación también ha resonado dentro del propio Partido Republicano, donde algunos miembros han expresado su descontento con la dirección que ha tomado el partido bajo el liderazgo de Trump.
La cuenta de Twitter «Republicans Against Trump» ha denunciado el racismo del video, afirmando que «no hay fondo» en la conducta del expresidente. Por su parte, Ben Rhodes, exasesor de Seguridad Nacional y colaborador cercano de Barack Obama, ha señalado que «los estadounidenses del futuro recordarán a los Obama como figuras queridas, mientras que a él lo verán como una mancha en nuestra historia».
La reacción de la Casa Blanca ha sido minimizar el contenido del video. La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, ha restado importancia a la controversia, calificándolo como un «meme» que representa a Trump como el rey de la selva, sugiriendo que quienes se indignan son débiles que no saben tomar una broma.
Este video no es un caso aislado en la estrategia de Trump. La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta que utiliza para elevar su figura y atacar a quienes considera sus enemigos. En el pasado, ha compartido otros clips en los que caricaturiza a la familia Obama y a otros líderes afrodescendientes, lo que añade un contexto preocupante, especialmente con la celebración del Mes de la Historia Negra en EE.UU.
A medida que Trump continúa su cruzada contra las políticas de diversidad e inclusión, sus acciones parecen tener un impacto profundo en el discurso político y social del país, llevando a muchos a cuestionar el rumbo que están tomando las conversaciones sobre raza y representación en la sociedad estadounidense.