El anuncio del Gobierno de España sobre la regularización de inmigrantes ha reavivado la teoría conspirativa del «gran reemplazo», sostenida por algunos sectores de la extrema derecha. Esta teoría, que carece de fundamentos probados, sugiere que existe un plan oculto para sustituir a la población autóctona de Europa con inmigrantes de otros países.
La narrativa conspirativa ha encontrado eco en figuras como Elon Musk, quien utilizó su plataforma en redes sociales para criticar la decisión del presidente Pedro Sánchez de legalizar la situación de aproximadamente 500.000 migrantes, lo que ha llevado a algunos a acusar al gobierno de un supuesto reemplazo de la población nativa.
El concepto del «gran reemplazo» fue popularizado por el escritor francés Renaud Camus en su obra de 2011, donde argumenta que las élites políticas de Europa están llevando a cabo un plan para reemplazar a la población blanca y cristiana del continente con inmigrantes de Oriente Medio y África del Norte. Quienes apoyan esta teoría sostienen que el resultado no es una sociedad multicultural, sino una sustitución completa de la identidad cultural existente.
En el contexto de Estados Unidos, se han generado interpretaciones similares, donde se argumenta que el reemplazo demográfico provendría principalmente de la población latinoamericana, impulsado por miembros del Partido Demócrata. Ambas corrientes se basan en la baja natalidad y el aumento de la migración como indicadores de un cambio demográfico significativo, aunque a menudo las cifras se presentan de manera exagerada o fuera de contexto.
La difusión de esta teoría ha llevado incluso a actos de violencia. En 2019, un ataque en Nueva Zelanda perpetrado por un supremacista blanco dejó 51 muertos, con el agresor citando en su manifiesto la teoría del «gran reemplazo». Asimismo, en 2022, un ataque en Buffalo (Nueva York) también estuvo motivado por esta ideología, resultando en la muerte de diez personas.
El debate se ha intensificado en redes sociales, donde se comparten datos inflados y manipulados sobre la migración y la islamización de países como el Reino Unido, así como imágenes de comunidades musulmanas que son utilizadas para exagerar la realidad. La controversia también ha llevado a enfrentamientos entre figuras políticas, como el intercambio de palabras entre Irene Montero y Musk, en el que este último llegó a acusarla de defender el «genocidio».
El resurgimiento de la teoría del «gran reemplazo» en el discurso político y mediático pone de relieve la polarización de la sociedad en torno al tema de la inmigración y la identidad cultural en Europa.