La reciente intervención de Estados Unidos en Venezuela ha generado una profunda división en el panorama político catalán. El partido Aliança Catalana ha tomado una postura clara a favor de la actuación del presidente Donald Trump, criticando a Junts per Catalunya por su actitud considerada como «ponerse de perfil» ante la situación en el país sudamericano. Este conflicto de posicionamientos se ha vuelto un tema candente, especialmente tras la detención de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero de 2026.
Ambas formaciones políticas emitieron comunicados el mismo día respecto a la intervención, pero sus contenidos fueron marcadamente diferentes. Mientras Junts per Catalunya abogaba por el respeto al derecho internacional, señalando que el ataque estadounidense carecía de justificación legal, Aliança Catalana se alineaba con la postura de Trump, argumentando que Estados Unidos actúa como garante de la «democracia y la libertad» frente a «regímenes autoritarios».
Reacciones internas y críticas a Junts
La discrepancia en las reacciones a la intervención ha puesto en evidencia las tensiones entre Aliança Catalana y Junts per Catalunya. Dirigentes de Aliança, como Fran Massaneda, han criticado abiertamente la postura de Junts, sugiriendo que están haciendo un «ridículo histórico» con sus críticas a Trump. Esta guerra de comunicados no solo ha captado la atención de los medios, sino que también ha resonado entre sus respectivos simpatizantes.
El secretario de organización de Aliança, Oriol Gès, ha ido más allá al pedir que los próximos en caer sean otros líderes considerados autoritarios, como el presidente cubano Díaz-Canel y el líder supremo iraní Ali Jamenei. En sus declaraciones, Gès ha afirmado que «ningún régimen debe perpetuarse reprimendo a su pueblo».
Aliança Catalana busca nuevas alianzas internacionales
El partido no solo se centra en la política interna, sino que también está forjando nuevas alianzas internacionales. En este sentido, ha optado por un acercamiento a Éric Zemmour, líder del partido francés Reconquête, en lugar de estrechar lazos con Marine Le Pen. Esta estrategia parece alinearse con su enfoque sobre la intervención en Venezuela, donde Zemmour ha defendido la necesidad de fortalecer a los países para evitar ataques externos.
La diferencia de posturas entre Aliança Catalana y Junts per Catalunya en cuestiones de política internacional está marcando un nuevo capítulo en la política catalana, con ambos partidos compitiendo por el apoyo de los votantes en un contexto de creciente polarización. Este episodio en particular refleja cómo la política exterior puede influir en las dinámicas internas de los partidos y en la percepción pública de sus líderes.