Al menos 15 personas, entre ellas dos soldados, han perdido la vida en una serie de ataques perpetrados por integrantes de las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), un grupo vinculado al yihadismo del Estado Islámico, en el este de la República Democrática del Congo. Los asaltos ocurrieron alrededor de las 19:00 horas (hora local) en tres aldeas cercanas a Manguredjipa, en la región de Kivu Norte, coincidiendo con las celebraciones del Año Nuevo. Durante estos ataques, los asaltantes también incendiaron cerca de una veintena de viviendas, según ha informado el portal congoleño de noticias Actualite.
Violencia en la región
Los ataques de las ADF no son un hecho aislado, ya que este grupo ha sido responsable de la muerte de miles de civiles en el este de la RDC desde su surgimiento en los años noventa en Uganda. La organización, que se ha visto envuelta en una serie de episodios violentos, sufrió una escisión en 2019, cuando su líder juró lealtad al Estado Islámico en África Central (ISCA), la rama del grupo yihadista en la región.
En otro incidente reciente, los terroristas del Estado Islámico reivindicaron la muerte de diez personas en ataques dirigidos contra cristianos en Lubero, afirmando que es una «guerra religiosa». La violencia sectaria ha aumentado en la región, lo que ha generado un clima de temor y desesperación entre la población civil.
Consecuencias y respuestas
La situación en el este de la República Democrática del Congo sigue siendo crítica, con un aumento de la actividad de grupos armados que amenazan la seguridad de los habitantes. Las autoridades locales y las organizaciones internacionales han expresado su preocupación por la escalada de violencia y han instado a la comunidad internacional a actuar para proteger a los civiles y combatir el extremismo en la región.
Mientras tanto, la población continúa enfrentando un deterioro de las condiciones de vida, con un acceso limitado a servicios básicos y un incremento de la inestabilidad.