El día de Reyes, tradicionalmente un momento propicio para disfrutar de actividades al aire libre, se ha visto marcado por la imposibilidad de esquiar en la estación de San Isidro, debido a un temporal de viento. Según la Diputación de León, las condiciones meteorológicas adversas han forzado a cerrar la estación, impidiendo el funcionamiento de los remontes por motivos de seguridad.
Este cierre se produce en un contexto en el que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha emitido avisos amarillos por nieve en la Cordillera Cantábrica, advirtiendo sobre las complicaciones derivadas de las inclemencias climáticas. A pesar de esto, la estación de esquí de Leitariegos permanece abierta, ofreciendo hasta ocho kilómetros esquiables en sus 15 pistas, aunque los accesos requieren cadenas o neumáticos de invierno.
Impacto en la temporada de esquí
La situación en San Isidro contrasta con el ambiente de estabilidad que ha caracterizado la temporada navideña hasta ahora, permitiendo que miles de esquiadores disfrutaran de múltiples pistas. La decisión de cerrar la estación en un día festivo como el 6 de enero de 2026 afecta tanto a los visitantes como a la economía local, que depende en gran medida del turismo invernal.
Se espera que las condiciones mejoren en los próximos días, lo que podría permitir la reanudación de la actividad en San Isidro. Sin embargo, la incertidumbre sobre el clima sigue siendo un factor determinante para la planificación de las actividades de esquí en la región, donde la afluencia de turistas puede verse afectada por estas circunstancias.
Los entusiastas del esquí deben estar atentos a los informes meteorológicos y a las actualizaciones de las estaciones, ya que el tiempo puede cambiar rápidamente. La situación en San Isidro es un recordatorio de los desafíos que enfrentan las estaciones de esquí, especialmente en un clima cambiante.