El Departamento de Sanidad y Servicios Humanos de los Estados Unidos ha anunciado una revisión del calendario de vacunación infantil, la cual incluye una reducción en las recomendaciones para la vacunación contra el rotavirus, el meningococo y la gripe. Esta decisión, comunicada el pasado lunes, responde a la orden del presidente Donald Trump de llevar a cabo una evaluación exhaustiva de las pautas de vacunación que han sido objeto de cuestionamientos por parte de algunos científicos respecto a su eficacia.
Las nuevas pautas establecen que las vacunas mencionadas serán recomendadas únicamente bajo un enfoque de decisión clínica compartida, lo que implica un mayor énfasis en el diálogo entre profesionales de la salud y pacientes antes de optar por la vacunación. Este cambio busca fomentar un enfoque más personalizado en la atención médica, priorizando la información y decisión conjunta.
Vacunas que se mantienen en el calendario
El nuevo calendario de vacunación infantil mantiene las recomendaciones sobre la vacunación contra el sarampión, la poliomielitis, la tos ferina y el virus del papiloma humano, dado que existe un consenso internacional sobre la importancia de estas inmunizaciones, según el comunicado de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). Asimismo, se mantiene la recomendación de vacunación contra la varicela, una enfermedad que puede tener complicaciones significativas en la infancia.
Una de las consecuencias más notables de este cambio es la retirada de la recomendación de inoculación de la hepatitis B a los recién nacidos, una medida que estaba en vigor desde 1991. Esta decisión ha generado preocupación entre algunos grupos de pediatras y especialistas en salud pública, quienes advierten sobre la importancia de proteger a los recién nacidos de infecciones potencialmente graves.
Alineación con normas internacionales
Las autoridades sanitarias estadounidenses han señalado que estos cambios en el calendario de vacunación se alinean con las pautas de otros países desarrollados, citando como ejemplos a Dinamarca, Alemania y Japón. Este enfoque refleja un movimiento hacia una mayor flexibilidad en las recomendaciones de vacunación, en un momento en que la confianza en las vacunas está siendo reevaluada a nivel global.
El anuncio ha suscitado un amplio debate en la comunidad médica y entre los padres, quienes buscan el mejor enfoque para proteger la salud de sus hijos en un contexto en el que la desinformación sobre las vacunas sigue siendo un desafío significativo. La revisión del calendario de vacunación infantil es un paso que podría tener implicaciones importantes para la salud pública en los Estados Unidos en el futuro.