Valve ha llevado a cabo una modificación significativa en las reglas sobre el uso de la inteligencia artificial (IA) generativa para los juegos publicados en su plataforma Steam. Según Simon Carless de GameDiscoverCo, la compañía inicialmente prohibió esta tecnología en junio de 2023 mientras evaluaba sus implicaciones legales, dado que OpenAI ha reconocido que su tecnología depende de materiales protegidos por derechos de autor.
En enero de 2024, Valve permitió el uso de IA generativa, siempre que su presencia estuviera claramente indicada en la página de la tienda. Recientemente, se publicó una revisión del cuestionario interno que los desarrolladores deben completar si utilizan IA generativa en sus videojuegos. A partir de ahora, ya no será necesario señalar el uso de herramientas potenciadas por IA, como aquellas que ayudan a escribir código o modificar imágenes.
Cambios en el uso y declaración de la IA
El nuevo enfoque del cuestionario se centrará en el contenido visible para el usuario final. Sin embargo, Valve mantendrá la necesidad de informar sobre dos tipos específicos de uso de la IA: la generación de contenido para el juego, que incluye elementos como assets, imágenes para marketing y textos para la descripción de la tienda, así como el contenido generado por IA durante el gameplay, es decir, si el juego puede crear imágenes, audio o texto en tiempo real mediante IA generativa.
A pesar de que Valve solicita a los desarrolladores una declaración sobre el uso de IA, no parece que el incumplimiento de esta declaración acarree penalizaciones en la tienda. En 2025, se han registrado casos como el de The Alters, que se lanzó con fragmentos de traducciones y textos generados en ChatGPT, o Clair Obscur: Expedition 33, que perdió sus galardones en los Indie Game Awards debido a que estos premios prohíben el uso de IA generativa, aunque el estudio reconoció que sí se había utilizado durante el desarrollo del juego.
La actualización de las normas por parte de Valve permite un mayor uso de la IA en el desarrollo de videojuegos, en un contexto en el que la industria se adapta a las nuevas tecnologías. La decisión refleja un cambio en la percepción sobre la IA generativa, que, a pesar de las controversias, continúa ganando terreno en el ámbito de los videojuegos.