La villa de Tábara ha puesto el colofón a sus celebraciones de las «Navidades con Ilusión» con la representación del histórico Auto Sacramental de Reyes, un evento que ha atraído a numerosos visitantes y que revive una tradición cultural muy arraigada en la localidad.
Este ritual, que tuvo lugar en el entorno de la Plaza Mayor y en la iglesia parroquial de Nuestra Señora la Virgen de la Asunción, rememoró el viaje de los Reyes Magos desde Oriente hasta el encuentro con el rey Herodes. La representación recreó el trayecto de aproximadamente 800 kilómetros que los Magos recorrieron en unos sesenta días, entre Partía y Jerusalén, a solo dos horas de Belen de Judá.
Un legado cultural en peligro de extinción
Los Autos de Reyes son manifestaciones dramáticas y festivas donde los actores son los propios vecinos y el público son los habitantes de la villa, utilizando las calles, la Casa Consistorial y la iglesia como escenario. En tiempos antiguos, el Auto de Alcañices era conocido, pero dejó de representarse hace varios años.
Este tipo de auto se caracteriza por una polimetría de texto en la que predominan los eneasílabos, alejandrinos y heptasílabos. Se considera un drama litúrgico que complementaba el oficio sacro realizado por los clérigos, normalmente en la Catedral de Toledo. El Auto de Reyes de Tábara brilló con intensidad durante el reinado de Alfonso XIII, pero comenzó a decaer alrededor de 1923. La inestabilidad política de la Segunda República y el impacto de la Guerra Civil llevaron a su olvido durante aproximadamente 25 años.
Recuperación y nueva vida del Auto
En 1963, un joven tabarés, Santiago Andrés Fresno, se convirtió en el artífice de la recuperación de los textos del Auto. Su esfuerzo culminó con la representación del 6 de enero de 1964, donde él mismo interpretó el papel de rey Herodes, acompañado por Aurelio García (Melchor), Luis Morales (Gaspar) y Tito Santos (Baltasar). Los pajes fueron Manuel Viñuela, Isacito García, Agustín Villalón y Luis Romero, mientras que Andrés Juárez se desempeñó como alguacil de la villa y Domingo García como alcalde.
La representación del Auto de Reyes no solo revive una tradición, sino que también fortalece el sentido de comunidad y la identidad cultural de Tábara, recordando a las generaciones presentes y futuras la importancia de mantener vivas sus raíces históricas y festivas.