El director y músico Julio Pardo Merelo ha presentado su nuevo coro titulado ‘El sindicato’, en el contexto del reconocido Carnaval de Cádiz, rindiendo homenaje a la lucha obrera que ha caracterizado a la ciudad. Durante su actuación, Pardo se mostró exultante, destacando la conexión lograda con el público, que recibió con entusiasmo el mensaje de la nueva propuesta carnavalesca.
“La cara es el espejo del alma de los carnavaleros”, apuntó Pardo tras salir del escenario, donde la respuesta del público fue extraordinaria. “Desde que se ha encendido la luz, hemos sentido que la gente ha entendido la idea, y eso nos ha hecho sentir muy cómodos”, agregó el director, quien compartió abrazos y risas con su equipo.
Una nueva propuesta para el Carnaval
En una entrevista previa concedida a este medio, Pardo había adelantado que la temática de este año sería diametralmente opuesta a la del pasado. “He dicho muchas veces que si no me divierto, me quedo en casa. Este año traemos un coro con color y un sonido muy de Carnaval, que la gente ha agradecido”, explicó.
‘El sindicato’ incluye un tango dedicado a la lucha obrera en la Bahía y otro en respuesta a las declaraciones de Alberto Núñez Feijoo, líder nacional del PP, quien ofendió a los andaluces sugiriendo que no saben contar. “Era de justicia llamarnos así, sobre todo después de haber ensayado casi 20 años en el edificio de los sindicatos. Este primer tema debía dedicarse a ellos, los que han hecho que Cádiz sea famosa en España por su lucha obrera”, manifestó Pardo, subrayando el orgullo que siente como gaditano.
Críticas y retrasos en el inicio de la sesión
Sobre el retraso inexplicable del inicio de la sesión del Carnaval, Pardo aclaró que “no ha tenido absolutamente nada que ver con el coro”. Según sus palabras, “no sé si será por algún aspecto técnico de la tramoya. Nosotros hemos estado atrás, parados, y hemos montado en cuatro minutos. Hemos estado preguntando, pero nadie nos ha explicado nada”.
La nueva propuesta de Pardo destaca no solo por su originalidad, sino también por su fuerte carga social y reivindicativa, un aspecto que ha resonado profundamente en el público asistente, reafirmando la función de la música y el arte como vehículos de protesta y reflexión en la sociedad actual.
