El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha reafirmado este miércoles que los recursos naturales de Venezuela pertenecen exclusivamente al pueblo venezolano, en respuesta a las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha manifestado interés en el petróleo venezolano. En una entrevista en ‘RNE’, Albares subrayó que «la explotación de los recursos naturales es uno de los atributos más importantes de la soberanía de un Estado», añadiendo que esta postura está fundamentada en el Derecho Internacional.
La declaración de Albares se produce después de que Trump anunciara que Venezuela entregará entre 30 y 50 millones de barriles de crudo a Estados Unidos, tras una operación militar en la que fue detenido el presidente Nicolás Maduro. El ministro evitó calificar la situación actual del mandatario venezolano, indicando que como jefe de la diplomacia no debe hacer juicios de valor sobre la situación.
Mediación española en la crisis venezolana
Albares ha reiterado la disposición de España a ofrecer sus «buenos oficios» para mediar en la crisis venezolana. «Nosotros lo que planteamos, lo planteamos inmediatamente el sábado, son nuestros buenos oficios y eso tienen que ser las distintas partes implicadas las que lo acepten», enfatizó. Reiteró que la mediación puede ser útil tanto entre el nuevo gobierno venezolano como la oposición, así como entre diferentes países de la comunidad internacional.
El ministro también recordó que el Gobierno español ha mantenido conversaciones tanto con el régimen de Maduro como con la oposición en los últimos tiempos, destacando su reciente charla con Edmundo González, candidato opositor para las elecciones presidenciales de 2024, quien es considerado por la oposición como el vencedor de los comicios. Albares subrayó que la oferta de mediación es un intento de facilitar un diálogo pacífico y democrático entre los venezolanos.
Un llamado a la defensa del Derecho Internacional
En su intervención, Albares advirtió que lo sucedido en Venezuela representa un «precedente muy peligroso» para el orden mundial basado en reglas, enfatizando la importancia de posicionarse al lado del Derecho Internacional. «Es el momento de que lancemos una alianza mundial por el Derecho Internacional y el multilateralismo», afirmó, destacando que el multilateralismo es esencial para mantener relaciones pacíficas y estables entre los Estados.
El ministro concluyó su intervención haciendo un llamado a «llamar a las cosas por su nombre». Enfatizó que «una agresión es una agresión» y que cualquier violación del Derecho Internacional debe ser reconocida como tal, independientemente de quién la cometa o dónde ocurra. Albares reafirmó que España buscará siempre «tender puentes» y no «atizar fuegos» en el contexto de Iberoamérica.