sábado, febrero 07, 2026

Los tinerfeños celebran el Año Nuevo entre churros y tradición

Familias y jóvenes se reúnen en Santa Cruz para celebrar el inicio de 2026 con churros y ambiente festivo.
por 1 enero, 2026
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El inicio del año 2026 en Tenerife ha estado marcado por una mezcla de tradiciones familiares y la búsqueda de los codiciados churros, un elemento esencial de la celebración. Este 1 de enero, los tinerfeños se reunieron en Santa Cruz, donde la plaza de España se convirtió en el epicentro de la fiesta, dejando atrás el bullicio de las campanadas familiares.

Una tradición en peligro

Los churros, que solían ser el plato estrella de las celebraciones de Año Nuevo, parecen estar en vías de extinción. Este año, el cierre de emblemáticos establecimientos como el Mercado Nuestra Señora de África ha llevado a muchos a buscar alternativas. El Presidente, un local cercano al puente Serrador, se ha convertido en el nuevo referente para aquellos que desean disfrutar de esta tradición, aunque con una oferta limitada a ruedas de entre diez y quince euros, sin posibilidad de picar.

La jornada comenzó con un ambiente tranquilo, pero el servicio de limpieza, tanto de Valoriza en la plaza de España como de Urbaser en La Laguna, demostró su eficacia tras la celebración. A pesar de los pronósticos de la tormenta Francis, la realidad fue menos severa, permitiendo que los operarios eliminaran los residuos y el característico ‘olor a Carnaval’ que predominaba en el ambiente.

De la mesa familiar a la fiesta

La despedida de 2025 para muchos tinerfeños comenzó en un ambiente familiar, donde las mesas se llenaron de uvas y risas. En este contexto, los González González se reunieron en un restaurante de la capital antes de trasladarse a casa de la abuela en Salud Bajo, donde prepararon su «campamento» para la noche. Con juegos de parchís y un brindis a medianoche, cumplieron con la tradición de recibir el Año Nuevo con veinticuatro campanadas, un ritual característico de las Islas Canarias.

Tras las tradicionales uvas, el flujo de gente hacia la plaza de España fue constante. Entre ellos, Diego y Darío Hernández, de 17 años, disfrutaron de una noche festiva. «Sin ninguna bronca», puntualizó Diego, quien se prepara para cumplir la mayoría de edad este febrero.

El ritual de los churros fue el siguiente en la lista de celebraciones. Sin embargo, la búsqueda se complicó al encontrar cerrados locales como El Buen Paladar, conocido por su calidad. Los jóvenes se sintieron afortunados al finalmente encontrar churros en la plaza de la Navidad, donde pudieron recuperar fuerzas antes de regresar a casa.

Mientras algunos se marchaban, otros llegaban a la plaza del Cristo, en busca del dulce tradicional. Paula Rodríguez y su amiga Sofía, ambas de 21 años, compartieron su experiencia tras disfrutar de la fiesta en la discoteca Gekko. A pesar de las dificultades para conseguir churros, estas jóvenes expresaron su alegría por poder celebrar juntas en su tierra natal. «No te los dan ni cortados», se lamentó Paula, mientras Sofía se mostraba sorprendida por la elección de leche en lugar de chocolate para acompañar su postre.

La celebración del Año Nuevo en Tenerife es un claro reflejo de la fusión de tradiciones y la evolución de las costumbres, donde la familia, la amistad y la búsqueda de lo típico marcan la pauta de un inicio de año que, aunque presenta retos, continúa siendo celebrado con alegría y esperanza.

Redacción

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Equipo editorial especializado en actualidad ibérica, economía y política. Información rigurosa y análisis profundo de España y Portugal las 24 horas del día.

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