La Comunidad Valenciana se enfrenta a una grave amenaza en su búsqueda de soluciones a la escasez de vivienda pública debido al aumento de precios de los materiales y a la falta de mano de obra especializada. Según Javier Gisbert, presidente de la Federación de Organizaciones de la Construcción de Alicante (FOPA), la reciente «brutal escalada» en los precios de materiales esenciales como el acero y el cemento, que han aumentado alrededor de un 15% en pocas semanas, pone en riesgo la construcción de nuevas viviendas.
Este incremento se atribuye en parte a la entrada en vigor el 1 de enero de 2023 del ‘Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono’, que grava la importación de materiales extracomunitarios para mitigar su impacto medioambiental. Gisbert advierte que este aumento de precios puede complicar aún más la oferta de vivienda en un contexto donde los precios de venta ya están al alza.
El presidente de FOPA ha señalado que la nueva normativa europea no es el único factor a considerar, ya que también es crucial la «responsabilidad» de distribuidores y fabricantes. Existe el temor de que algunos actores del sector aprovechen la situación para incrementar sus márgenes de beneficio injustificadamente. En este sentido, el sector ha planteado recurrir a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia para investigar posibles abusos en la fijación de precios.
“La situación puede ser dramática para el sector y complicar aún más el acceso a la vivienda. Este incremento de precios del 15% se suma a un 35% de aumento en los últimos cinco años, lo que representa un sobrecoste del 55% muy difícil de gestionar”, lamenta Gisbert.
Escasez de mano de obra y sus repercusiones
En el ámbito de la Comunidad Valenciana, el sector de la construcción se encuentra ante un panorama preocupante. La falta de mano de obra cualificada, que se ha convertido en un problema estructural, se estima en 50.000 puestos de trabajo por cubrir solo en la provincia de Alicante. Esta situación no solo retrasa el cumplimiento de los plazos de obra, sino que también incrementa los costes.
Según Gisbert, la escasez de profesionales como encofradores, ferrallistas, soldadores o electricistas obliga a las empresas a operar con plantillas incompletas, lo que provoca que se superpongan fases de obra y, en muchos casos, se asuman retrasos inevitables. “Los plazos ya no se pueden garantizar en muchos casos, no por falta de planificación, sino por la escasez real de personal en obra”, afirma el presidente de FOPA.
Desde la federación se insiste en la urgente necesidad de reforzar la formación profesional en el sector de la construcción, así como en fomentar la incorporación de nuevos trabajadores y facilitar la entrada de personal extranjero. Se plantea la necesidad de facilitar la contratación de profesionales desde países extracomunitarios y potenciar la regularización de personal cualificado.
Un llamado a las nuevas generaciones
Ante este complicado escenario, el sector alicantino hace un llamamiento expreso a los jóvenes y a las mujeres para que consideren la construcción como una opción viable de futuro profesional. Se destaca que el sector ofrece empleo estable, salarios por encima de la media en otros ámbitos y un amplio abanico de oportunidades laborales a corto, medio y largo plazo.
La construcción requiere incorporar nuevo talento y un relevo generacional, lo que hace fundamental impulsar la formación profesional y la colaboración directa con centros educativos. Según los expertos, es crucial que se ofrezcan las herramientas necesarias para atraer a la nueva generación al sector, asegurando así un futuro más sostenible para la vivienda pública en la Comunidad Valenciana.