Las fricciones geopolíticas han tomado un protagonismo creciente en el ámbito financiero, y los analistas de Barclays advierten que este fenómeno se consolidará en 2026. Con la política de «América primero» en el horizonte, las alertas geopolíticas emergen como un factor crucial que podría impactar significativamente los mercados, con efectos mayoritariamente negativos en la Bolsa.
Sin embargo, estas tensiones también pueden abrir oportunidades para ciertos sectores. Virginia Pérez, directora de inversiones de Tressis, sugiere a los inversores que se centren en compañías que suelen fortalecerse en entornos inciertos, destacando sectores como la seguridad, energía, infraestructuras y tecnología crítica. Estos mercados tienden a ganar relevancia cuando la estabilidad se convierte en un bien escaso.
Oportunidades en el Ibex y el mercado internacional
En el ámbito español, Repsol se presenta como una apuesta interesante. Guillermo Santos, socio de iCapital, señala que tras un 2024 y 2025 volátiles, la compañía podría experimentar un repunte gracias a la recuperación esperada en el sector energético, impulsada por tensiones geopolíticas que podrían elevar el precio del crudo. Además, Javier Puerto de Caser Asesores Financieros resalta que Repsol tiene una exposición significativa a Venezuela, lo que la convierte en un valor atractivo si se normalizan las relaciones comerciales.
Por su parte, Iberdrola se posiciona como una opción sólida, ya que la seguridad energética se vuelve prioridad estratégica. La compañía destaca en la generación de energías renovables y redes eléctricas, ofreciendo flujos de caja previsibles que la hacen menos sensible a los vaivenes económicos. A su vez, ArcelorMittal se menciona por su exposición a un mercado de materias primas que puede ser volátil, pero que ofrece oportunidades de crecimiento en un contexto geopolítico incierto.
La tecnológica Indra ha tenido un desempeño notable, con un aumento del 184% en sus acciones en 2025. Pérez sostiene que las tensiones geopolíticas pueden reforzar su papel como proveedor estratégico en defensa y ciberseguridad, gracias a su capacidad para firmar contratos de largo plazo. En contraste, Telefónica no ha gozado del mismo favor del mercado últimamente, aunque Santos resalta su perfil defensivo y potencial para movimientos corporativos.
Inversiones en el sector del oro y tecnologías críticas
En el ámbito internacional, la minera Barrick Gold se perfila como una opción atractiva para beneficiarse del aumento del oro, que ha reafirmado su estatus de activo refugio. Javier Puerto destaca que la empresa tiene la experiencia necesaria para gestionar operaciones en entornos complejos, lo que la convierte en una apuesta sólida. Asimismo, Lundin Gold y Sandvik son propuestas que complementan las inversiones en el sector del oro, cada una con su enfoque particular en la eficiencia operativa y la maquinaria minera.
Fuera del sector aurífero, Schneider Electric se destaca por su papel en la electrificación y automatización, elementos cruciales en un contexto de tensiones geopolíticas. Virginia Pérez subraya que su gestión de energía y centros de datos es esencial para la estabilidad económica. Por su parte, Microsoft se mantiene como un actor central en soberanía digital y ciberseguridad, reforzando su atractivo en un mundo cada vez más fragmentado.
Finalmente, en el sector energético, Chemical y Eni podrían beneficiarse de cambios en la política venezolana. Puerto indica que Chevron es la única empresa estadounidense con operaciones en Venezuela, lo que la coloca en una posición favorable si se normalizan las licencias operativas. Por otro lado, Valero Energy se presenta como una ganadora indirecta que podría ver mejoras en sus márgenes si se reabren las exportaciones de crudo pesado venezolano.
Las tensiones geopolíticas, aunque presentan riesgos, también ofrecen un abanico de oportunidades para los inversores que sepan identificar los sectores y valores que pueden beneficiarse en este nuevo panorama.
