La Unión Europea (UE) ha decidido convocar una cumbre extraordinaria de líderes para abordar la creciente tensión con Estados Unidos, luego de que el presidente Donald Trump lanzara nuevas amenazas arancelarias contra varios países europeos y aliados de la OTAN. Este anuncio se produce apenas cinco meses después de la firma del acuerdo comercial conocido como la Paz de Turnberry, que parecía haber estabilizado temporalmente las relaciones comerciales entre ambas partes.
Las recientes declaraciones de Trump han generado un cambio significativo en la postura de Bruselas. Hasta ahora, la UE había optado por aceptar un acuerdo comercial que favorecía a Estados Unidos, con el objetivo de mantener la «estabilidad y la predictibilidad» en una relación que mueve anualmente 1,6 billones de euros. Sin embargo, los europeos se han visto sometidos a aranceles del 15% o más por sus exportaciones a EE.UU., mientras que las importaciones estadounidenses llegaban a Europa sin gravámenes, en un intento por apaciguar al mandatario estadounidense.
Reuniones y respuestas ante la escalada de tensiones
Hoy, los embajadores de los Veintisiete se reunieron durante más de cuatro horas para evaluar la situación y coordinar los pasos a seguir. Tras esta reunión, el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, anunció la convocatoria de la cumbre, que se llevará a cabo de manera presencial a finales de esta semana, presumiblemente el 22 de enero de 2024. Fuentes comunitarias han indicado que los países miembros están considerando una respuesta arancelaria para contrarrestar las medidas de Trump, que incluyen un arancel del 10% sobre Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia, a partir del 1 de febrero.
Este gravamen podría aumentar al 25% el 1 de junio si no se llega a un acuerdo respecto a Groenlandia, cuya soberanía ha sido objeto de interés por parte de Trump. Gobiernos como el de Dinamarca han reiterado que la isla no está en venta y que no desean convertirse en parte de EE.UU.
En un comunicado conjunto, los países afectados han expresado su preocupación, indicando que «los aranceles socavarían las relaciones transatlánticas y provocarían una peligrosa espiral descendente». La Eurocámara también ha mostrado su disposición a tomar medidas, posponiendo la ratificación del acuerdo comercial firmado en julio que facilitaría las exenciones arancelarias sobre productos estadounidenses.
El Parlamento Europeo reacciona
Los principales grupos políticos de la Eurocámara han afirmado que no se dan las condiciones para sancionar el acuerdo debido a las amenazas de Trump. Manfred Weber, líder de los populares europeos (PPE), ha señalado que «dadas las amenazas sobre Groenlandia, la aprobación no es posible en este punto». Por su parte, Iratxe García, responsable de Socialistas y Demócratas, ha coincidido en que «no se pueden aprobar los reglamentos sobre los aranceles que están ahora encima de la mesa».
La situación es de máxima tensión en Bruselas, especialmente con la cumbre de líderes programada en Davos esta semana. Esta atmósfera de presión ha llevado a que se considere, aunque de manera no consensuada, el uso del llamado «bazuka comercial», un instrumento diseñado inicialmente para frenar a China, que podría activarse por primera vez contra un antiguo aliado. Esta medida permitiría a Bruselas excluir a las empresas estadounidenses de las licitaciones públicas y restringir tanto las importaciones como las exportaciones provenientes de EE.UU.
La cumbre extraordinaria se presenta como un momento crucial para definir la respuesta de la UE ante las continuas provocaciones de Trump y para reafirmar su compromiso con la defensa de su soberanía y estabilidad económica.