sábado, febrero 07, 2026

La gestión activa resurge en 2026 ante la burbuja de la IA

Los analistas prevén un regreso a la gestión activa en 2026 por la concentración del mercado en grandes tecnológicas.
por 3 enero, 2026
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La gestión activa de fondos vuelve a cobrar relevancia en el horizonte de 2026, un periodo que se perfila como crítico ante el riesgo de correcciones en los mercados. Tras años de predominio de la gestión pasiva, los analistas advierten sobre la creciente concentración del mercado en unas pocas empresas tecnológicas, impulsada por instrumentos como los ETF (fondos cotizados) que replican índices bursátiles.

Los ETF han atraído a los inversores gracias a su capacidad para ofrecer rendimientos que reflejan el comportamiento del mercado en un entorno de comisiones reducidas. Sin embargo, el actual escenario de altas valoraciones y la sospecha de una burbuja en el sector de la inteligencia artificial están llevando a repensar la estrategia de inversión. Según datos de Inverco, hasta noviembre de 2025, los fondos índice gestionados por entidades españolas alcanzaron los 7.490 millones de euros, aunque la mayor parte de estos activos se contratan con gestoras extranjeras como Vanguard y BlackRock.

La llamada a la gestión activa

El impacto de la concentración del mercado y el auge de la inteligencia artificial están llevando a muchos expertos a aconsejar un retorno a la gestión activa. Giordano Lombardo, director ejecutivo de Plenisfer Investments, enfatiza que “los inversores pueden pensar que están diversificados, pero en realidad solo están expuestos a un tema: la tecnología estadounidense”. Además, advierte que si la inflación se mantiene y los bancos centrales continúan recortando tipos, los bonos del Estado podrían ofrecer rendimientos reales negativos.

Por su parte, Natalia Aguirre, directora de análisis de Renta 4, señala que el crecimiento sin precedentes de la gestión pasiva conlleva riesgos. “Esto potencia la concentración en unas pocas empresas de gran capitalización, amplificando tanto las subidas como las bajadas”, afirma Aguirre. En este contexto, la gestión activa se vuelve esencial para buscar oportunidades en un entorno volátil.

Retos y oportunidades en los mercados

La concentración en el sector tecnológico, impulsada por la revolución de la inteligencia artificial, podría provocar tensiones similares a las vividas durante la burbuja de las puntocom. Pilar Gómez-Bravo, codirectora de inversiones de renta fija en MFS Investment Managers, advierte que la actual situación plantea riesgos sistémicos, haciendo que la gestión activa sea más crucial que nunca.

Desde la gestora británica Schroders, Duncan Lamont y Jon Exley destacan las ventajas que los gestores activos pueden ofrecer. Estos tienen la capacidad de anticiparse a los movimientos del mercado y operar en situaciones donde los inversores pasivos, obligados a seguir índices, no pueden. Este tipo de decisiones de inversión puede significar la diferencia entre un rendimiento positivo y uno negativo en momentos de alta volatilidad.

Sin embargo, la gestión activa viene acompañada de costos que pueden afectar la rentabilidad. De acuerdo con el informe Spiva de Standard & Poor’s, durante 2024, el 90% de los gestores de bolsa no logró superar a su índice de referencia, lo que genera dudas sobre la efectividad de esta estrategia en un entorno de mercado favorable a la gestión pasiva.

A pesar de los desafíos, algunos expertos defienden la gestión pasiva como una estrategia viable a largo plazo. Unai Ansejo, CEO de Indexa Capital, argumenta que “a largo plazo, pagar menos comisiones y costes es beneficioso para elevar la rentabilidad de la inversión”. Asimismo, Giorgio Semenzato, cofundador de Finizens, señala que su oferta se centra en fondos indexados que abarcan diversos activos y perfiles de riesgo.

El debate entre gestión activa y pasiva continúa vigente y se espera que en 2026 se produzca un cambio significativo en las preferencias de los inversores. Rodrigo Utrera, responsable de renta variable de Andbank, subraya que ambas fórmulas pueden coexistir en un mercado que se retroalimenta constantemente. “Cuando hay mucha liquidez, la gestión pasiva se fortalece, pero cuando esta disminuye, el capital busca la rentabilidad a través de la gestión activa”, concluye.

Los próximos meses serán cruciales para determinar si los inversores optan por seguir fielmente los índices o si buscan la asesoría de gestores activos que puedan guiarlos en un entorno cada vez más complejo y volátil.

Redacción

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Equipo editorial especializado en actualidad ibérica, economía y política. Información rigurosa y análisis profundo de España y Portugal las 24 horas del día.

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