El Bloque Nacionalista Galego (BNG) ha condenado enérgicamente el ataque de Estados Unidos al régimen de Nicolás Maduro, calificándolo de un «uso ilegítimo e ilegal» de la fuerza, motivado por un «afán imperialista». La formación nacionalista considera que esta agresión representa una «gravisima amenaza contra la paz y la seguridad» tanto a nivel regional como internacional.
Según el BNG, el ataque se enmarca dentro de una «violenta escalada belicista» impulsada por Estados Unidos, que tiene como objetivo apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela y recuperar el control neocolonial sobre América Latina. En este contexto, el BNG ha expresado su «rotunda y enérgica» condena y ha manifestado su apoyo al pueblo venezolano y a su institucionalidad democrática.
Demandas de la comunidad internacional
La formación ha exigido una «respuesta inmediata y firme» por parte de la ONU y de toda la Comunidad Internacional, instando a poner fin a estos actos de agresión y a preservar la paz, la seguridad, y el respeto a la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela. Además, han solicitado a la Xunta y al Gobierno español una «condena clara» de este ataque, así como la implementación de acciones que garanticen apoyo y protección a la población gallega residente en Venezuela.
Asimismo, el BNG ha convocado al pueblo gallego a «expresar su solidaridad» con Venezuela, promoviendo la defensa de la paz y exigiendo la resolución de cualquier conflicto a través de la diplomacia y el respeto a la autodeterminación de los pueblos.
Reacción de la CIG y manifestaciones previstas
En paralelo, la Confederación Intersindical Galega (CIG) ha rechazado el «ataque imperialista y colonial» de Estados Unidos, denunciando la «complicidad y el silencio» de los países de la Unión Europea ante esta intervención militar. La CIG ha expresado su solidaridad con el Gobierno y el pueblo venezolano, y ha convocado a una concentración en defensa de la paz, que tendrá lugar este sábado ante el Consulado de Venezuela en Vigo a las 20:00 horas.
Esta movilización busca reafirmar el respeto a la soberanía de Venezuela y de América Latina frente a la cada vez más evidente intervención extranjera en la región. La situación actual subraya la necesidad de un diálogo pacífico y diplomático entre las naciones, en lugar de medidas coercitivas que solo agravan el conflicto.