La práctica sexual ha sido objeto de numerosos estudios y debates, y una nueva revisión de la literatura científica destaca su impacto positivo en la salud masculina. Un estudio de gran envergadura, publicado en la revista European Urology y realizado por investigadores de la Escuela de Salud Pública de Harvard, ha revelado que eyacular al menos 21 veces al mes puede reducir significativamente el riesgo de desarrollar cáncer de próstata.
El doctor François Peinado, urólogo y andrólogo, explica que el seguimiento de más de 31 000 hombres durante casi dos décadas ha permitido establecer esta conexión. Aquellos que alcanzaron este número de eyaculaciones tenían un riesgo menor de ser diagnosticados con esta enfermedad en comparación con quienes eyaculaban entre 4 y 7 veces al mes. «Para la prevención del cáncer de próstata, la regla de las 21 veces es clave», afirma el doctor Peinado.
Beneficios más allá de la salud prostática
Además de sus efectos sobre la próstata, la eyaculación frecuente tiene beneficios psicológicos y fisiológicos. Según el especialista, la actividad sexual y la eyaculación son esenciales para la salud mental y el descanso. La liberación de hormonas como la prolactina y la oxitocina tras el orgasmo promueve la relajación y el sueño profundo, al tiempo que se inhibe el cortisol, conocido como la hormona del estrés.
Estudios indican que tanto el sexo en pareja como la masturbación mejoran la latencia del sueño y la percepción de su calidad. En lo que respecta al bienestar mental, el doctor Peinado destaca que la liberación de endorfinas, serotonina y dopamina durante la actividad sexual actúa como un analgésico natural, mejorando el estado de ánimo y reduciendo la ansiedad y la depresión. «Además, la conexión entre inmunidad y erotismo es otro punto clave», añade.
Investigaciones sugieren que mantener una vida sexual activa, con relaciones sexuales una o dos veces por semana, puede aumentar significativamente los niveles de Inmunoglobulina A (IgA), un anticuerpo esencial para combatir infecciones.
Desmitificando la abstinencia
A pesar de los beneficios de la eyaculación frecuente, el doctor Peinado advierte sobre el alarmismo respecto a la abstinencia. El doctor Miguel Montalvo, también urólogo, aclara que no eyacular durante periodos prolongados no es patológico y no «intoxica» el cuerpo. Los espermatozoides no utilizados son reabsorbidos por el organismo mediante mecanismos fisiológicos naturales, sin causar daño estructural.
Asimismo, el doctor Peinado menciona revisiones en sexología clínica que cuestionan la antigua creencia de que un mayor volumen de semen equivale a mayor placer sexual. La evidencia actual sugiere que no existe una relación lineal simple entre el volumen eyaculado y la intensidad del placer, que depende de factores psicológicos y relacionales.
En conclusión, el doctor Peinado sostiene que eyacular es beneficioso para la salud física y mental, actuando como un factor protector prostático y un regulador emocional. Sin embargo, subraya que la salud sexual debe abordarse de manera integral, evitando presiones numéricas y reconociendo los mecanismos de autorregulación del cuerpo masculino.