viernes, 20 de febrero de 2026

Coaliciones en España: ¿gestión o ideología para PP y Vox?

La fragmentación del parlamento obliga a PP y Vox a definir su modelo de coalición.

La reciente fragmentación del bipartidismo en España ha llevado a la necesidad de formar coaliciones, tanto en el ámbito parlamentario como en el gubernamental. En un contexto donde los parlamentos no cuentan con mayorías absolutas, la formación de coaliciones se vuelve esencial para la constitución y el ejercicio del gobierno.

La estructura del parlamento, que incluye órganos esenciales como la mesa y su presidente, juega un papel crucial en este proceso. La mesa del parlamento no solo organiza los debates, sino que también tiene la capacidad de vetar o aplazar iniciativas legislativas, lo que la convierte en un actor fundamental en la política española. Por ello, la negociación para establecer la mesa es el primer paso en la formación de una coalición.

El siguiente paso es la investidura del presidente del Gobierno, que puede ser respaldado por un acuerdo parlamentario donde varios partidos de la coalición apoyen a un candidato, sin que todos ellos necesariamente formen parte del Gobierno. Así, el proceso de negociación se articula en tres pasos: la composición de la mesa, la investidura del presidente y el apoyo parlamentario al Gobierno.

Existen dos modalidades de acuerdos de gobierno: el gobierno ideológico, que se basa en acuerdos de principios comunes entre los partidos, y el gobierno de gestión, que se centra en los temas donde hay consenso. Es importante señalar que, en la práctica, estas modalidades rara vez se presentan de forma pura, ya que a menudo se entrelazan y se influencian mutuamente.

Históricamente, la Unión de Centro Democrático (UCD) durante la transición española es un ejemplo de una coalición que, aunque se presentaba unida, facilitó un gobierno de gestión. En contraste, el actual Gobierno de Pedro Sánchez se define como ideológico, apoyándose en lo que él mismo califica de «progresismo».

En el caso del Partido Popular (PP), se ha observado que cuando no posee una mayoría absoluta, se ve obligado a buscar acuerdos de gestión, como es el caso de su relación con Vox en las comunidades autónomas. Ambas formaciones comparten numerosos puntos en común, aunque también presentan discrepancias significativas que son relevantes para cada uno de ellos.

Para no defraudar a sus bases, es esencial que PP y Vox, así como el Gobierno resultante, aclaren su enfoque en el acuerdo de gestión, destacando tanto los elementos comunes como las discrepancias que podrán abordarse en el futuro. Esta estrategia no solo les permitirá gobernar de manera efectiva, sino que también contribuirá a evitar la desilusión del electorado, que mayoritariamente rechaza la idea de que otra coalición asuma el poder.

La clave para iniciar esta negociación radica en identificar los puntos en común que servirán de base para el programa de gobierno, presentándolo al electorado y reconociendo las diferencias que cada partido deberá tratar en el momento adecuado. Así, PP y Vox buscan establecer un equilibrio que les permita gobernar sin traicionar a quienes les han apoyado en las urnas.

Redacción

Detrás de Opinión Ibérica hay un equipo editorial comprometido con el análisis profundo de la realidad española e internacional. Cubrimos economía, política, sociedad y cultura con rigor periodístico y visión crítica. Nuestro objetivo: ofrecer información contrastada y opinión fundamentada para entender lo que realmente importa, todos los días del año.

Anterior

Toni Pérez aboga por la cooperación en el desarrollo sostenible

Siguiente

Venezuela aprueba una ley de amnistía para presos políticos con limitaciones

No te pierdas

Oriol Cardona conquista la primera medalla de oro olímpica para España en esquí de montaña

Oriol Cardona logró la primera medalla de oro olímpica para España en