La enfermedad de Alzheimer, que representa entre el 60 y el 70 % de los casos de demencia, afecta actualmente a más de 950.000 personas en España. Según el Observatorio del Alzheimer y las Demencias, esta cifra podría duplicarse en las próximas décadas debido al envejecimiento poblacional. La degeneración de las células nerviosas en el cerebro, causada por la acumulación de proteínas beta-amiloide y tau, afecta gravemente a funciones cognitivas como la memoria y el lenguaje.
El profesor Nicholas Tonks del Laboratorio Cold Spring Harbor, que ha vivido de cerca el impacto del Alzheimer en su familia, describe la experiencia como «un duelo lento». A pesar de los desafíos, la lucha por detener el avance de la enfermedad continúa. En un nuevo estudio, Tonks, junto con el estudiante de posgrado Yuxin Cen y el investigador Steven Ribeiro Alves, ha encontrado que la inhibición de una proteína llamada PTP1B puede mejorar el aprendizaje y la memoria en modelos de ratones con Alzheimer.
Descubierta por Tonks en 1988, la PTP1B ha sido objeto de investigación por sus implicaciones en la salud. Este estudio revela que la PTP1B interactúa con otra proteína, la tirosina quinasa del bazo (SYK), que regula las células inmunitarias del cerebro, conocidas como microglía, las cuales son responsables de eliminar residuos como el exceso de Aβ. Según Cen, «la inhibición de la PTP1B puede mejorar la función microglial, facilitando la eliminación de las placas de Aβ».
Además, la obesidad y la diabetes tipo 2 son factores de riesgo reconocidos para el Alzheimer, lo que refuerza la relevancia de la PTP1B como diana terapéutica en ambos trastornos metabólicos. El investigador Ribeiro Alves menciona que las terapias aprobadas recientemente se centran mayormente en la eliminación de Aβ, aunque sus beneficios clínicos son limitados para muchos pacientes. «La utilización de inhibidores de PTP1B, que actúan sobre distintos aspectos de la patología, incluida la depuración de Aβ, podría ofrecer un impacto adicional», asegura.
El equipo de Tonks colabora actualmente con DepYmed, Inc. para desarrollar inhibidores de PTP1B que podrían tener aplicaciones en diversas áreas. Para el tratamiento del Alzheimer, se espera combinar medicamentos aprobados con estos nuevos inhibidores, lo que podría resultar fundamental en la búsqueda de una terapia eficaz que frene la progresión de la enfermedad y mejore la calidad de vida de los pacientes.








