El 17 de enero de 2026, la localidad salmantina de Ciudad Rodrigo se convirtió en el epicentro de la tradición taurina española con la celebración del Toro de San Sebastián. Este evento, que congregó a miles de personas, se desarrolla por las calles de la ciudad en honor al patrón local y se ha consolidado como un aperitivo del inminente Carnaval del Toro.
La festividad, que se lleva a cabo por quinto año consecutivo, atrajo tanto a los mirobrigenses como a numerosos visitantes, quienes se unieron para disfrutar de un espectáculo que combina la tradición con la emoción. La organización del evento recae en la Asociación de Hostelería de Ciudad Rodrigo, que se encarga de cubrir los costos de adquisición del ganado y su transporte, mientras que el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo colabora con los gastos complementarios, según informa Ical.
Los protagonistas del encierro
En esta ocasión, los toros liberados en las calles de Ciudad Rodrigo fueron apodados Motorista y Picapleitos, pertenecientes a la ganadería vallisoletana de Brazuelos. El recorrido del encierro siguió la misma senda que los encierros del Carnaval, comenzando desde el solar situado entre las calles Duero y Miño hasta la avenida Conde de Foxá con la calle Escuelas.
La atmósfera festiva se respiraba en cada rincón, con miles de asistentes disfrutando de la tradición y de la camaradería que caracteriza a este evento. La celebración no solo es un momento de diversión, sino también un reflejo de la rica cultura y las tradiciones que se mantienen vivas en esta parte de España.
Un evento con historia
El Toro de San Sebastián es una manifestación más de la fuerte conexión que los habitantes de Ciudad Rodrigo tienen con sus tradiciones. Esta fiesta, que se celebra en el corazón de invierno, es el preludio de otro de los eventos más esperados del año: el Carnaval del Toro, donde la ciudad se llena de alegría y colorido por las calles.
Este tipo de celebraciones son fundamentales para el tejido social y económico de la localidad, ya que atraen a turistas y promueven la hostelería y la cultura local. Así, el Toro de San Sebastián no solo es un espectáculo taurino, sino también una ocasión para el reencuentro y la celebración de la identidad mirobrigense.












