El hombre detenido por el asesinato de su ex pareja y su hija menor en Xilxes ha sido llevado este viernes a los juzgados de Vila-real, donde ha quedado a disposición judicial bajo un estricto dispositivo de seguridad. Este individuo, que accedió al edificio con el rostro cubierto poco después de las 10:30 horas, está siendo investigado por dos delitos de asesinato en el contexto de la violencia de género.
Las víctimas, María José Bou, de 48 años, y su hija Noemí, de 12, fueron halladas sin vida en su hogar el pasado martes. Ambas presentaban heridas de arma blanca, específicamente en forma de degollamiento, según confirmaron fuentes de la Guardia Civil. Este trágico suceso ha causado una profunda conmoción en la localidad de la Plana Baixa, que cuenta con apenas 3.000 habitantes.
El sospechoso, de 39 años y exmarido de la víctima, tenía antecedentes por violencia de género y pesaba sobre él una orden de alejamiento en vigor hasta 2027. Esta resolución judicial le prohibía acercarse a menos de 300 metros de María José y Noemí, así como comunicarse con ellas por cualquier medio.
Después de tomarle una primera declaración —con la asistencia de un intérprete de lengua de signos, ya que, al igual que sus dos víctimas, presenta discapacidad auditiva y dificultades en el habla—, los agentes decidieron su detención por un presunto delito de quebrantamiento de condena, al considerar que había vulnerado la orden de alejamiento.
Las investigaciones apuntan a que fue el propio detenido quien alertó de la situación, saliendo a la calle para pedir ayuda y alegando haber recibido amenazas previas. Sin embargo, las contradicciones en su relato hicieron que los investigadores comenzaran a sospechar de él. Fuentes cercanas al caso indican que el hombre habría intentado simular un ajuste de cuentas.
Se presume que se envió a sí mismo fotografías de los cadáveres desde el teléfono móvil de la víctima, y en una de las imágenes aparece una figura encapuchada junto a un símbolo xenófobo, en un intento de crear una coartada que implicara a terceros. El análisis de los dispositivos electrónicos y las evidencias digitales permitió a la Guardia Civil desmentir esta versión en pocas horas.
El jueves, agentes de la Policía Judicial registraron el domicilio del detenido en la calle Sauce, en el barrio de Benicalap (Valencia). Durante más de dos horas, el operativo obligó a cortar el tráfico en la zona. Se incautaron varios objetos personales, entre ellos el teléfono móvil de María José, desde donde supuestamente se enviaron los mensajes con las imágenes de las víctimas. Este dispositivo será clave para reconstruir las comunicaciones y esclarecer con precisión la secuencia de los hechos.
Asimismo, en las inmediaciones fue encontrado el perro de la familia, un chihuahua propiedad de la víctima, que fue hallado en una vivienda situada a aproximadamente un kilómetro del domicilio del detenido. Tras comprobar el microchip identificativo, el animal quedó bajo custodia de una protectora de Valencia.
Ambas víctimas, madre e hija, formaban parte del sistema VioGén de seguimiento de casos de violencia de género. Según la Subdelegación del Gobierno en Castellón, se realizaban controles periódicos, incluyendo visitas y entrevistas, siendo el último seguimiento justo dos días antes del crimen.
La Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana ha confirmado que el caso se investiga como violencia machista y ha destacado la rapidez de la actuación policial. El Ayuntamiento de Xilxes ha declarado tres jornadas de luto oficial y ha convocado un minuto de silencio en recuerdo de María José y Noemí.
La consternación es total tanto en el municipio como en el resto de la provincia de Castellón. La investigación sigue su curso, y se espera que el juez decida en las próximas horas sobre la situación procesal del arrestado, quien enfrenta dos delitos de asesinato en un nuevo caso de violencia de género que ha vuelto a conmocionar a la sociedad castellonense.
Este trágico suceso se produce en una semana especialmente dolorosa, marcada también por la muerte de Ana, una enfermera apuñalada presuntamente por su expareja en el Centro de Salud de Benicàssim.





