Las cifras cautivan, atraen y generan interés. Sin embargo, también pueden ser engañosas y, en manos de periodistas poco rigurosos, pueden derivar en afirmaciones incorrectas. Esto es lo que ha ocurrido recientemente con un titular que ha circulado en numerosos medios: «Casi la mitad de los libros no venden ningún ejemplar y solo el 4,5% venden más de cien». Este dato proviene de 3CatInfo y se ha propagado rápidamente, aunque su relevancia es discutible.
Según la fuente, el dato proviene de encuestas realizadas a librerías, que indican que, en promedio, en cada establecimiento hay una cantidad considerable de títulos que no registran ninguna venta durante todo un año. Sin embargo, esto no implica que las mismas obras estén presentes en todas las librerías. El propósito de esta estadística era señalar que para abrir una librería es necesario contar con un inventario amplio, asumiendo que una parte significativa de esos libros no se venderá y solo servirá para ocupar espacio.
No obstante, esta cifra no puede interpretarse como una evidencia de que se está produciendo un exceso de publicaciones, una idea que ya se ha vuelto un lugar común en el ámbito editorial. No se debe negar que hay un alto volumen de libros publicados, pero la viralidad de esta cifra no refleja adecuadamente esta problemática.
El error que se ha cometido se debe a la escasa cultura matemática de muchos periodistas, quienes no perciben lo inverosímil de ciertas cifras y muestran pereza a la hora de verificar la información. En la era digital, la rapidez para compartir información puede llevar a replicar noticias sin contrastar, simplemente porque se sospecha que pueden volverse virales.
Hace tres décadas, John Allen Paulos publicó el libro «Un matemático lee el periódico», donde divertidamente examinaba los errores que cometen los periodistas al manejar datos numéricos. A la luz de los acontecimientos recientes, parece que este libro podría ser uno de esos títulos que, en el último año, no ha vendido un solo ejemplar en muchas librerías.





