El Gobierno de Canarias y el Ministerio de Sanidad han confirmado que nueve bebés en las Islas han mostrado síntomas gastrointestinales relacionados con el consumo de fórmulas infantiles contaminadas por la toxina cereulida, producida por la bacteria Bacillus cereus. De estos casos, dos bebés requirieron hospitalización, aunque las autoridades subrayan que no se registraron situaciones graves.
A nivel nacional, se han notificado un total de 41 casos confirmados en diez comunidades autónomas. Entre estos, 13 menores han necesitado ser ingresados, incluyendo a los dos casos mencionados en Canarias, pero todos han recibido el alta médica.
La investigación epidemiológica indica que la mediana de edad de los afectados es de cuatro meses. Los síntomas más comunes incluyen vómitos y diarrea, que son típicos de la intoxicación provocada por esta toxina. En el caso de los bebés menores de seis meses, el riesgo de deshidratación es especialmente alto debido a la rapidez con que pueden agravarse los síntomas.
Además de los 41 casos confirmados, se están investigando otros diez con síntomas compatibles. Sin embargo, en nueve de ellos no se ha logrado identificar el lote de la fórmula consumida. A pesar de esto, solo un menor en toda España necesitó ser ingresado en la unidad de cuidados intensivos, aunque se aclaró que esto se debió a una infección respiratoria concurrente y no exclusivamente a los problemas gastrointestinales.
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha emitido seis alertas entre el 12 de diciembre y el 17 de febrero con el fin de retirar varios lotes y marcas del mercado. Aunque el riesgo actual es considerado bajo gracias a esta retirada masiva, el ECDC advierte sobre la posibilidad de que algunas de estas fórmulas aún se encuentren en los hogares.
Siete países de la Unión Europea están investigando casos similares, aunque aún no se ha establecido una definición común para toda Europa. Las autoridades reconocen que es complicado vincular todos los casos, ya que los síntomas de la toxina cereulida son muy parecidos a los de infecciones virales comunes en invierno.
Desde Sanidad y las instituciones europeas se insiste en que los productos retirados no deben ser administrados bajo ningún concepto y deben ser devueltos al punto de venta. Ante la presencia de vómitos o diarrea persistente en lactantes, se recomienda consultar de inmediato con un pediatra, independientemente de si se sospecha o no del consumo de las marcas afectadas. El Ministerio de Sanidad mantiene una vigilancia activa junto a las comunidades autónomas y la AESAN para actualizar la información a medida que avanza la evaluación de este evento sanitario.





