El Partido Popular (PP) lanzó un ataque contundente este miércoles contra el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, por el presunto caso de agresión sexual relacionado con el exjefe de la Policía Nacional. El PP acusó a Marlaska, sin presentar pruebas, de «tapar y proteger» al mando policial, quien dimitió tras ser citado por un juzgado.
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, argumentó que si el Gobierno había tenido a un presunto violador al frente de la Policía Nacional durante un mes y ahora se va, la única conclusión posible es que «no lo hicieron por lo que hizo, sino porque se ha hecho público». Feijóo insistió en su afirmación de que «hasta que ha trascendido, lo sabían, lo taparon y le protegieron».
La postura del PP ante esta crisis contrasta notablemente con su reacción a un caso de acoso sexual y laboral en sus propias filas, en el que el alcalde de Móstoles fue acusado de acoso hacia una concejal del partido. Aunque los populares sostienen que ambos casos «no son comparables», no abordan que el PP de Madrid intentó disuadir a la exconcejal para que no denunciara.
Feijóo también cuestionó las declaraciones de Marlaska, quien, al igual que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afirmó que el Ejecutivo no tenía «nada» sobre la agresión sexual presuntamente cometida en abril de 2025 por José Ángel González. «El gran argumento del Gobierno es que se enteraron ayer», recalcó Feijóo en un mensaje en la red social X. «Ayer, con una querella presentada el 9 de enero, hace más de un mes», subrayó.
El abogado de la víctima, Jorge Piedrafita, afirmó en TVE que la denuncia se manejó con discreción debido a la relevancia del denunciado y que la mujer la comunicó a su superior el mismo día en que fue admitida a trámite la querella. «La denuncia se ha llevado con la máxima discreción y directamente por la vía judicial», explicó Piedrafita.
Durante la sesión de control en el Congreso, Marlaska insinuó que podría querellarse contra quienes lo acusen fuera del ámbito parlamentario de haber encubierto el caso. Esta declaración se produjo después de que Ester Muñoz y Miguel Tellado lo acusaran directamente durante el Pleno. «Da náuseas verle a usted sentado en el banco azul, todo un ministro del Interior tapando una presunta agresión sexual», afirmó Tellado.
A pesar de la presión política, el PP no ha modificado su estrategia frente al Gobierno en esta denuncia, incluso tras la reciente gestión interna relacionada con el caso del alcalde de Móstoles. La concejala del PP denunció haber sufrido acoso sexual y laboral desde la campaña electoral de 2023 hasta su salida del Ayuntamiento en octubre de 2024. Tras comunicar estos hechos, fue presionada en dos ocasiones para que no acudiera a los tribunales, según su testimonio.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, calificó el caso de «fabricado contra el PP». En este contexto, el PP nacional no tomó medidas en relación al caso de la exconcejal, y el alcalde de Móstoles permanece en su cargo. A pesar de las diferencias que el PP argumenta entre ambos casos, hay una palpable incomodidad interna sobre la gestión del caso de Móstoles, con críticas hacia la actuación de la vicesecretaria de Organización de Madrid, Ana Millán.
La exedil ha presentado una querella de 93 folios por presuntos delitos de acoso sexual y laboral, así como otros delitos relacionados. A medida que se desarrollan estos acontecimientos, el PP enfrenta un dilema sobre cómo manejar las acusaciones internas mientras mantiene su ofensiva política contra el Gobierno por el caso de la Policía Nacional.

























