Álvaro Gallego, quien ha trabajado como chofer de la empresaria Carmen Pano, ha declarado ante el juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, que tenía conocimiento de que ella llevó dinero a la sede del PSOE en la calle Ferraz, aunque no pudo confirmarlo ya que no estuvo presente en el momento de la entrega.
En su declaración, Gallego explicó que actuaba como chofer de Pano cuando debía realizar algún encargo. El día en que ella afirma haber entregado efectivo en la sede socialista, él aparcó su vehículo en la calle Pintor Rosales, que se encuentra paralela a la ubicación del partido.
Gallego indicó que, aunque tenía la impresión de que se trataba de dinero, no puede asegurarlo, ya que no le informaban sobre los detalles de las transacciones. Esta situación ha generado un gran interés mediático debido a las implicaciones legales que podría tener para Pano, quien está siendo investigada en relación a este caso.
La declaración del chofer se enmarca en un contexto más amplio de investigaciones sobre la financiación de partidos políticos en España, un tema que ha sido objeto de debate y controversia en los últimos años. La falta de claridad en los testimonios y la ausencia de pruebas concretas complican el avance de la investigación y mantienen en vilo a la opinión pública.





