El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado en un evento celebrado este jueves la participación de varios países en el apoyo económico y militar para la Junta de Paz establecida con el fin de supervisar el alto el fuego en Gaza. Según su declaración, Indonesia, Marruecos, Albania, Kosovo y Kazajistán se han comprometido a enviar tropas para contribuir al contingente internacional que busca la estabilización de la región.
Durante la ceremonia de inauguración de la Junta de Paz en Washington, Trump destacó que estas naciones están dispuestas a comprometer personal para ayudar a mantener el alto el fuego y asegurar una paz duradera. En particular, mencionó que Indonesia ha anunciado el envío inmediato de un contingente inicial de mil efectivos, con la posibilidad de sumar otros 7.000 en los próximos meses.
Además, el mandatario estadounidense indicó que Marruecos, Albania, Kosovo y Kazajistán también aportarán tropas, y que Egipto y Jordania ofrecerán entrenamiento y apoyo a la fuerza policial palestina. En cuanto a la financiación, Trump reveló que Kazajistán, Azerbaiyán, Emiratos Árabes Unidos, Marruecos, Bahréin, Qatar, Arabia Saudí, Uzbekistán y Kuwait, todos miembros fundadores de la Junta de Paz, han contribuido con más de 7.000 millones de dólares para un paquete de ayuda destinado a Gaza. El presidente subrayó que cada dólar invertido es un paso hacia la estabilidad en Oriente Próximo.
Trump resaltó la singularidad de esta iniciativa, afirmando que «nunca ha habido algo parecido en términos de poder y prestigio». Agregó que los líderes mundiales presentes son «respetados» y han sido «muy generosos con los fondos». Durante su intervención, el secretario de Estado, Marco Rubio, reafirmó la visión política de Trump, enfatizando que «no hay un plan B para Gaza». Según Rubio, el único camino viable es la reconstrucción de Gaza para lograr una paz sostenible.
En relación a la participación internacional, Trump minimizó la ausencia de naciones como Rusia y China, sugiriendo que eventualmente se unirán a la iniciativa. «Creo que lo harán», afirmó, destacando la necesidad de un enfoque plural que incluya diversas perspectivas ideológicas.
Asimismo, el presidente valoró la asistencia de numerosos aliados europeos al evento en Washington. Aunque solo Bulgaria y Hungría figuran como miembros fundadores de la Junta de Paz, representantes de países como Alemania, Italia, Países Bajos, Polonia, Rumanía, Eslovaquia, Croacia, República Checa, Grecia, Finlandia y Chipre también estuvieron presentes, junto a la Unión Europea y Reino Unido. Trump expresó su deseo de que estos países se conviertan en miembros de pleno derecho de la Junta.
Por último, anunció que Noruega organizará un evento que reunirá a la Junta de Paz, en un momento en el que bromeó sobre haber pensado que la notificación proveniente de Oslo era para otorgarle el premio Nobel de la Paz. «No me importa el Premio Nobel, me importa salvar vidas», concluyó Trump, reiterando su compromiso con la paz en regiones lejanas a Estados Unidos.





