El conflicto en Ucrania se adentra en su quinto año, y aunque el horror y la muerte han dejado de acaparar los titulares, la resistencia de un pueblo que no se rinde permanece presente. En un entorno mediático saturado de información, es crucial no olvidar la lucha de los ucranianos.
Mientras se preparaban para salir al aire en Espejo Público, un periodista especializado en defensa pronosticaba que en cuestión de una semana las tropas rusas ocuparían Kiev. Sin embargo, su previsión no se materializó, y las fuerzas invasoras se encontraron con una resistencia imprevista. El ministro de Defensa ucraniano, citado por The Guardian, recordó sus conversaciones en el Pentágono en noviembre de 2021, donde se discutió sobre la inminente invasión rusa. Su irónica comparación sobre la falta de apoyo militar para Ucrania ilustra la incredulidad que muchos sentían en ese momento.
A medida que se aproxima el quinto aniversario de la guerra, es evidente que las predicciones de una victoria rápida para Rusia estaban contaminadas por prejuicios que subestimaban tanto la determinación de Ucrania como la capacidad de su liderazgo. La CIA y el MI6 acertaron en advertir sobre las intenciones de Putin, pero erraron al dar por sentada una victoria rusa rápida. La falta de un análisis adecuado por parte de los servicios de inteligencia europeos también contribuyó a estos errores de cálculo, ya que el escepticismo prevalecía ante la posibilidad de un conflicto a gran escala en Europa.
El presidente ucraniano, elegido en 2019, tenía como uno de sus objetivos evitar una crisis económica y política. En enero de 2022, ante la creciente tensión, Zelenski se dirigió a la nación para instar a la calma, advirtiendo que el pánico podría jugar a favor de Putin. Su mensaje fue claro: «No os dejéis llevar por el pánico».
Un mes después, el 25 de febrero, en un emotivo mensaje grabado con su móvil, Zelenski reafirmó su presencia en Kiev junto a su equipo gubernamental, desafiando las predicciones de desmoronamiento del gobierno ucraniano. «El presidente está aquí», proclamó, marcando un hito en la resistencia del país.
Recientemente, el Instituto Internacional de Sociología de Kiev (KIIS) publicó encuestas que reflejan un cambio en la percepción del liderazgo de Zelenski, que ha visto un incremento significativo en la confianza de la población. La guerra ha dejado claro que para los ucranianos, este no es solo un conflicto por justicia, sino una lucha por la supervivencia, con un 65% dispuesto a resistir el tiempo que sea necesario.
A medida que el conflicto prosigue, los ataques a la infraestructura energética ucraniana se intensifican, lo que ha llevado a los ciudadanos a referirse a esta estrategia como «Cholodomor», evocando el trágico recuerdo de la hambruna provocada por Stalin. La resistencia del pueblo ucraniano continúa siendo un símbolo de dignidad ante la adversidad.
La guerra entra en su quinto año. El horror y la muerte ya no ocupan titulares. Sin embargo, la determinación de un pueblo que no se rinde debe seguir siendo recordada. ¡Slava Ukraini!





