El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel Albares, ha defendido la importancia de la Unión Europea como una institución clave en la lucha contra el autoritarismo, considerándola «la última esperanza» para la mayoría de la población mundial. En una entrevista ofrecida este sábado en RNE, recogida por Europa Press, Albares subrayó que «preferimos el Derecho Internacional a la ley de la selva».
El titular de Exteriores ha resaltado la necesidad de que prevalezcan los ideales de «igualdad y democracia» y los valores humanistas frente a las tendencias autoritarias. Según sus palabras, al dialogar con homólogos de países del «sur global», estos le han expresado que sin la influencia de Europa, el futuro de las Naciones Unidas estaría en peligro.
Albares advirtió sobre los peligros que representa la extrema derecha global, que busca debilitar el proyecto europeo, el cual se basa en principios de democracia, tolerancia e igualdad. «Ellos son conscientes de que una Europa débil y dividida les facilita tener estados europeos que también sean débiles y divididos», argumentó el ministro.
En cuanto a la política exterior de España, Albares reafirmó su compromiso de mantener una postura coherente y de avanzar hacia una alianza mundial que promueva el multilateralismo y el Derecho Internacional. «No somos nosotros los que estamos aislados», insistió, haciendo hincapié en que la mayoría de la humanidad comparte valores humanistas como los establecidos en la Carta de las Naciones Unidas.
El ministro se mostró también «totalmente» a favor de la idea de unos «estados unidos de Europa», como propone el ex primer ministro italiano Mario Draghi, no para convertirse en una potencia agresiva más, sino para tener un asiento en la mesa de las grandes potencias y afirmar que la violencia y la coerción no tienen cabida en Europa.
Como medidas a implementar, Albares destacó la importancia de fortalecer las relaciones con países como India y Mercosur, y mencionó la necesidad de integrar las industrias de defensa europeas y de crear un ejército europeo. «Hemos demostrado en Groenlandia que, cuando estamos unidos y firmes ante cualquier coerción, podemos superarla», concluyó el responsable de la diplomacia española.








