La relación entre Alemania y Estados Unidos, que durante décadas fue considerada sólida, está atravesando un periodo de crisis. Holger Stark, periodista de Die Zeit, ha analizado este fenómeno en su reciente obra, «El país adulto: Alemania sin Estados Unidos: una oportunidad histórica». En ella, Stark argumenta que la separación entre ambas naciones no es un fenómeno reciente, sino que se ha ido gestando a lo largo de los años, especialmente durante la administración de Donald Trump.
Stark recuerda su juventud en Berlín, donde Estados Unidos era visto como un símbolo de libertad y prosperidad tras la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, sostiene que la relación actual se asemeja a un matrimonio en crisis, donde uno de los cónyuges ha perdido interés. Este cambio de dinámicas ha llevado a Alemania a replantearse su papel en el escenario internacional, buscando un camino hacia la independencia.
Desde la caída del Muro de Berlín, Alemania no ha asumido plenamente la responsabilidad de su seguridad, confiando en el respaldo estadounidense. Sin embargo, Stark señala que este modelo ya no es viable, dado que la percepción de Estados Unidos como un aliado fiable ha cambiado. La administración Trump ha agudizado esta situación, manifestando una falta de interés por los asuntos europeos y un deseo de priorizar los intereses estadounidenses.
A medida que la presión internacional aumenta, Alemania se encuentra en un momento crucial que podría llevarla a una independencia auténtica. Stark argumenta que la independencia no debe ser vista como un acto hostil, sino como una oportunidad para redefinir la relación con Estados Unidos desde una nueva posición, más equitativa y responsable.
La situación actual exige que Alemania tome decisiones firmes, ya que las condiciones para una separación pacífica y constructiva con su antiguo aliado parecen estar sobre la mesa. Así, el país podría iniciar un nuevo capítulo en su historia, donde asuma un papel de liderazgo en Europa, no solo por su poder económico, sino también por su responsabilidad en el contexto global.
En este contexto, Stark concluye que el futuro de Alemania no está escrito y que es el momento adecuado para dar el paso hacia una soberanía plena, enfrentándose a los desafíos que esto conlleva. La independencia podría ser el regalo que Alemania necesita para redefinir su identidad y su papel en un mundo cada vez más multipolar.





