La gastronomía de Lisboa es un verdadero deleite para los sentidos, y uno de sus platos más emblemáticos es el frango no churrasco. Este pollo, tierno por dentro y crujiente por fuera, se ha convertido en un símbolo de la cocina lisboeta. Sin embargo, a menudo se subestima su potencial en los restaurantes, a pesar de ser una auténtica institución para los portugueses.
Las churrasquerías son una cita habitual en la vida de los lisboetas, donde se puede disfrutar de este manjar impregnado de un aroma irresistible. A menudo, se acompaña con la famosa salsa piri-piri, que añade un toque picante al plato. El secreto del sabor radica en una marinada de ajo, limón, vino y hierbas, cuya receta nunca es revelada. A pesar del auge de las franquicias y locales destinados al turismo, algunos establecimientos mantienen viva la tradición del frango.
Establecimientos recomendados para probar el frango
Uno de los lugares destacados es Frangasqueira Nacional, un pequeño y acogedor local donde es esencial reservar con antelación y llevar efectivo. Aquí, la chef Sonia ha transformado el lugar desde su apertura en 2017, ofreciendo guarniciones que cambian con las estaciones. El pollo se vende al peso, y su combinación con guarniciones como patatas o coliflor es imperdible.
Otro clásico es A Valenciana, un negocio familiar que ha estado sirviendo frangos desde 1914. Este local es famoso por su receta accidental, que se originó cuando una de sus máquinas se rompió, resultando en una técnica que aún se utiliza hoy. Con una capacidad para servir entre 600 y 700 pollos al día, es una parada obligatoria para quienes desean degustar la auténtica cocina portuguesa.
Si buscas un sitio más informal, Tropical de Graça ofrece un ambiente vibrante con opciones de comida para llevar. Este establecimiento destaca por su adobo, heredado de las tradiciones africanas de sus fundadores. Por su parte, Bonjardim, conocido como «el Rey de los pollos», ha mantenido su técnica de asado a fuego lento, ofreciendo pollos tiernos y jugosos.
Para aquellos que buscan un lugar con horario extendido, Galeto abre desde la mañana hasta la madrugada, siendo popular entre artistas y políticos. Su famoso plato de pollo a la brasa es un deleite, mientras que su Canja de gallina es perfecta para reconfortar a cualquier hora.
Finalmente, en el tranquilo pueblo de Ericeira, Churrasqueira no Largo ofrece una experiencia única con comida para llevar, perfecta para disfrutar en la playa. Aquí, los precios son accesibles y la calidad, excepcional.
Lisboa, con su rica cultura culinaria, ofrece múltiples opciones para disfrutar del frango, un plato que, aunque simple, despierta pasiones entre los locales y visitantes por igual.





