En un reciente viaje a los Alpes japoneses, Susana Saborido ha expresado su preocupación por la dependencia de su familia a los teléfonos móviles. Durante el trayecto, la familia Sánchez Saborido recordó los consejos que recibieron de una coach antes de embarcarse en esta aventura. «Nos dijo que debíamos identificar nuestro mayor defecto», indicó Susana.
Mientras que sus hijas, Daniela y Salma, defienden que no tienen ningún defecto, su madre no tarda en corregirlas. «Estáis todo el día con el teléfono. Los tres», afirmó Susana, visiblemente enfadada por lo que considera una adicción a los dispositivos móviles.
Las jóvenes intentaron justificar su uso del móvil, recordando a su madre que ella también pasa mucho tiempo conectada. Sin embargo, Susana argumentó que su uso es diferente, ya que se comunica principalmente con su madre y hermana, lo que lo hace más aceptable a su juicio.
Al finalizar la conversación, Susana confesó: «Mi mayor defecto es que me enfado muchísimo, pero es que lo reconozco». Esta declaración puso un punto final a las reflexiones sobre los defectos familiares.
Para conocer más sobre la dinámica familiar, se recomienda ver el vídeo donde Daniela comparte sus pensamientos: «Yo creo que viajar juntos nos ha unido más».






