En la mañana del miércoles, empresarios de Melilla se reunieron con el vicepresidente primero Miguel Marín para discutir la creación de una nueva Cámara de Comercio. Este organismo había desaparecido hace una década debido a problemas económicos, una situación que, según el presidente de la Confederación de Empresarios de Melilla, Enrique Alcoba, no debería haber ocurrido.
La constitución de esta cámara fortalecerá el tejido empresarial local y equiparará a Melilla con otras ciudades españolas que cuentan con entidades similares, como Ceuta. El escrito que se presentó está dirigido al Ministerio de Economía, con el que el Gobierno de la Ciudad Autónoma ha estado trabajando para hacer realidad esta iniciativa. Se ha rechazado la opción de establecer una delegación, como se había propuesto desde la Delegación del Gobierno.
Marín enfatizó: «Nos opusimos frontalmente y le trasladé al ministro que no queríamos ser delegación, que teníamos el mismo derecho que cualquier otra parte del territorio español a tener una Cámara de Comercio propia». Por su parte, Francis Perón, presidenta de Pymes Melilla, destacó que no deseaban ser «antena de otra Cámara». Se ha recogido un significativo apoyo por parte de los empresarios melillenses, lo que ha sido crucial para el avance del proyecto.
La clausura de la aduana comercial en agosto de 2018 marcó un «punto de inflexión» en la economía de Melilla, según el consejero de Economía, Comercio, Innovación Tecnológica, Turismo y Fomento. En este contexto, el 14 de mayo de 2024, Marín se reunió con José Luis Bonet, presidente de la Cámara de España, para exponer la situación económica de Melilla y el nuevo modelo que se está promoviendo.
Desde entonces, la intención de crear una entidad pública comercial ha estado presente. La respuesta del Ministerio de Economía y de la Cámara de Comercio española ha sido muy favorable. Posteriormente, la Secretaría de Estado de Comercio también se involucró, iniciando los pasos necesarios para cumplir con los requisitos establecidos.
En el anuncio de este miércoles, el Gobierno melillense manifestó su total apoyo para la creación de la nueva Cámara, comprometiéndose a proporcionar los recursos y materiales necesarios para impulsar la economía local y generar empleo. Se espera una pronta respuesta del Ministerio, tras la cual se procederá a dar voz a los empresarios locales para la elección de sus representantes.
Las Cámaras de Comercio son entidades de derecho público que facilitan el acceso a fondos y ayudas provenientes de Europa, lo que las distingue de las asociaciones. Están reguladas por sus propios estatutos y tienen como objetivo dinamizar la economía y el empleo en sus territorios mediante programas de formación y colaboraciones público-privadas.
Enrique Alcoba comentó que la creación de la Cámara requería una viabilidad económica que en su momento no se consideraba realista para el tejido comercial de la ciudad. Javier Alarcón, presidente de la asociación Zona Centro, también respalda esta opinión. El apoyo del gobierno y la voluntad empresarial son fundamentales para establecer una corporación pública que defienda los intereses del comercio local. CEPROMEL concluyó que «sin el movimiento de asociación, sin estar todos unidos, no vamos a poder ir hacia adelante». Cambiar el rumbo de la economía de Melilla y hacerla más viable para sus empresarios se vislumbra como una realidad cada vez más cercana.








