La Fiscalía de Marruecos ha informado que los daños causados en el estadio Príncipe Mulay Abdellah de Rabat durante los disturbios que se produjeron en la final de la Copa de África (CAN) ascienden a 4,87 millones de dirhams, equivalentes a 451.000 euros. Este anuncio tuvo lugar el jueves y se acompaña de la solicitud de condena para 19 aficionados extranjeros por varios delitos, entre ellos agresiones a las fuerzas de seguridad.
Según el portal informativo Hespress, los acusados, que incluyen a 18 ciudadanos senegaleses y un francés de origen argelino, se encuentran en prisión provisional. Enfrentan un total de seis cargos, que además de las agresiones, incluyen violencia en eventos deportivos, lanzamiento de proyectiles y la invasión del césped del estadio.
La legislación marroquí contempla penas de hasta diez años de cárcel para quienes incurran en actos de violencia en estadios. La detención de los procesados se produjo tras el partido del 18 de enero, donde la selección de Marruecos se enfrentó a Senegal, resultando en la victoria de los senegaleses por 1-0 en tiempo suplementario gracias a un gol de Pape Gueye.
Por otro lado, la Confederación Africana de Fútbol (CAF) ha tomado medidas disciplinarias severas tras los incidentes. Se impusieron multas a ambas selecciones por conductas inapropiadas de jugadores, técnicos y aficionados. Aunque la CAF desestimó la petición de Marruecos de retirar el título a Senegal, sancionó al seleccionador senegalés, Pape Thiaw, con cinco partidos de suspensión por incitar a sus jugadores a abandonar el terreno de juego durante la final.
Además, la Federación Senegalesa de Fútbol (FSF) recibió multas por un total de 615.000 dólares debido a las conductas inapropiadas de sus aficionados y el comportamiento antideportivo de su equipo. La Federación Real Marroquí de Fútbol (FRMF) también fue sancionada, con su estrella Achraf Hakimi suspendido por dos partidos, uno de ellos en suspenso durante un año, y Ismael Sabari con tres partidos de suspensión por conducta antideportiva.
La FRMF recibió multas que suman 315.000 dólares por el comportamiento inapropiado de los recogepelotas y por obstaculizar el trabajo del árbitro, entre otros motivos. A principios del mes actual, Marruecos anunció que recurriría estas sanciones, mientras que la FSF optó por no impugnar las penalizaciones impuestas por la CAF.





