El abogado catalán Joan Laporta se prepara para una posible reelección como presidente del FC Barcelona en las elecciones programadas para el 15 de marzo. Su objetivo es fortalecer la estructura económica del club mediante la incorporación de nuevos miembros a su junta directiva, que quedó debilitada tras la dimisión de varios directivos el pasado 9 de febrero.
Tras la renuncia de Laporta y otros nueve directivos, el club se encuentra ante una reestructuración necesaria. Actualmente, Rafa Yuste actúa como presidente interino, mientras que Josep Cubells ocupa el cargo de vicepresidente y secretario. El nuevo equipo directivo podría incluir caras frescas que prometen revitalizar la gestión del club.
Un destacado posible fichaje es Oriol Amat, un reconocido economista vinculado a la Universidad Pompeu Fabra, donde ha ejercido como catedrático y vicerrector de economía. Su experiencia podría ser clave para abordar la grave situación financiera que atraviesa el Barça, como Laporta ha señalado en ocasiones anteriores.
Otro nombre que suena con fuerza es Carles Ayats, quien ya tuvo una experiencia en el entorno del club al formar parte de la candidatura de Jaume Ferrer en 2010. Su trayectoria en la administración de empresas podría aportar un valor añadido para el futuro del club.
La presidenta de la comisión económica del Barça, Carme Hortalà, también podría unirse a la junta. Desde su nombramiento en junio de 2021, ha sido activa en la comunicación de la situación financiera del club a los socios, lo que demuestra su compromiso y conocimiento del entorno económico.
Aunque menos conocidos, Jaume Santiveri y Xavier Barniol también están en la lista de posibles incorporaciones. Santiveri, un influyente magnate hotelero, y Barniol, propietario de un complejo turístico, podrían sumar su experiencia empresarial a la gestión del club.
Por último, se menciona la posible vuelta de Eduard Romeu, quien abandonó su cargo anteriormente por incompatibilidades laborales, pero que ha mostrado su apoyo a Laporta en diversas ocasiones. Con estas incorporaciones, Laporta busca no solo recuperar la estabilidad económica del Barça, sino también fortalecer su posición ante los desafíos deportivos y financieros que enfrenta la entidad.





















