Lance Stroll ha expresado su desconcierto hacia su padre, Lawrence Stroll, respecto al rendimiento de su coche en la actual temporada de Fórmula 1. La pregunta «¿Pero, papá, qué coche nos has dado a Fernando y a mí?» resuena en el paddock tras las decepcionantes actuaciones del monoplaza en la pista.
Lawrence Stroll, un empresario canadiense que ha amasado una fortuna en el mundo de la moda, ha invertido considerablemente en el equipo Aston Martin, cuyo objetivo ha sido convertir a su hijo Lance en un campeón del mundo. Desde karting hasta F-1, Stroll ha dejado claro que no escatima en recursos para alcanzar este sueño, incluso construyendo un circuito privado en Mont-Tremblant, Quebec.
Sin embargo, la realidad del primer coche diseñado por Adrian Newey para Aston Martin ha sido calificada como un «desastre» por diversos expertos. A pesar de que Newey es conocido por su éxito en la F-1, el AMR26 ha presentado problemas de coordinación en todos sus componentes. Lance Stroll ha declarado que actualmente están a cuatro segundos y medio de los mejores, lo que es inaceptable en este deporte.
A medida que se desarrolla la temporada, la presión sobre el equipo aumenta. La llegada de Fernando Alonso al equipo había generado grandes expectativas, con los fans ansiosos por ver la tan esperada «victoria 33» del asturiano, que no se ha producido desde 2013. Sin embargo, el inicio de la temporada ha estado marcado por problemas mecánicos y de diseño que han frustrado las aspiraciones de ambos pilotos.
El equipo ha tenido que enfrentar desafíos significativos, incluida la ruptura de su colaboración con Mercedes y la necesidad de desarrollar su propia caja de cambios y suspensión. La falta de tiempo para probar y evolucionar el coche ha llevado a situaciones caóticas, donde nada parece funcionar correctamente.
Según Mike Krat, jefe de pista del equipo, los problemas son extensos y afectan a todas las áreas del coche, dificultando la identificación de soluciones. Esta situación ha dejado a los pilotos incapaces de practicar de manera efectiva antes de las carreras, lo que podría costarles caro en el campeonato.
La frustración es palpable en el equipo Aston Martin, y la pregunta de Lance a su padre se convierte en un símbolo de la incertidumbre que rodea al equipo en este momento. Los seguidores esperan que la situación mejore, pero el pronóstico actual no es alentador.





