Más de la mitad de los competidores no pudieron finalizar la primera manga de las pruebas de slalom en los Juegos Olímpicos, que se celebran en Bruselas. Las condiciones climáticas adversas, con nevadas intensas, afectaron especialmente a los esquiadores que salieron en posiciones intermedias y altas. El español Quim Salarich, que partió con el dorsal 33, finalizó en un 21.º puesto en esta primera ronda, logrando mejorar su posición en la segunda, donde terminó en la 19.ª plaza final.
Este resultado representa un avance significativo para Salarich, quien en anteriores ediciones de los Juegos Olímpicos, como en Beijing en 2022 y en Pyeongchang en 2018, no había podido completar la primera manga. En esta ocasión, el 16 de febrero de 2026, el esquiador catalán de la Real Federación Española de Deportes de Invierno ha demostrado su capacidad al terminar en una de las pruebas más duras de la historia olímpica, donde más del 50% de los participantes no lograron terminar.
Las previsiones meteorológicas anticipaban un alto riesgo de nevadas, lo que se confirmó durante el evento, dificultando el desarrollo de la prueba. Los esquiadores que comenzaron a partir del décimo dorsal se encontraron con un recorrido más lento y con visibilidad limitada, complicando la técnica necesaria para los giros. A pesar de que Salarich tuvo un tropiezo en la parte alta de la primera manga, quedando a +4.18 del mejor tiempo de esta fase, el noruego Atle Lie McGrath, se mostró optimista sobre su desempeño.
Al finalizar su primera bajada, Salarich expresó que «ha sido complicado. Da un poco de rabia porque veníamos de dos días entrenando muy bien, con buenas condiciones. Hoy había poca visibilidad y un trazado con partes complicadas. He tenido un susto muy grande en la parte de arriba y eso me ha hecho ir más tranquilo en el resto de la bajada. Son gajes de este oficio, porque dependemos muchas veces de la meteorología, pero contento por llegar a meta».
En contraste, la segunda manga se desarrolló bajo mejores condiciones. Con el cielo despejado y una pista más visible, Salarich, partiendo del décimo lugar, logró mostrar su determinación. Aunque contaba con un margen reducido por el tiempo acumulado en la primera manga, disfrutó de la bajada y alcanzó un gran rendimiento, logrando el cuarto mejor tiempo en los sectores 3 y 4. Al llegar a la meta, el esquiador se sintió satisfecho y, aunque finalizó en el puesto 19, pudo sentarse brevemente en el «asiento de campeón», un momento simbólico que refleja su esfuerzo.
Al concluir la prueba, Salarich apuntó que «en la segunda manga, sin ser espectacular, he demostrado que cuando empujo de verdad puedo estar con los mejores. Si hubiera otras condiciones en la primera manga, ¿habría otro resultado? Pues puede que sí. He disfrutado, estoy satisfecho con mi segunda manga; siempre puede ser mejor, falta acabar de pulir estos detalles y a ver si las próximas, si llego, puedo demostrar que con dos mangas sólidas estoy arriba».
El oro en la competición fue para el suizo Loic Meillard, quien se impuso sobre Fabio Gstrein de Austria y Henrik Kristoffersen de Noruega. Este resultado no solo marca un hito personal para Salarich, sino que también plantea nuevas expectativas de cara a futuras competiciones, como las Copas del Mundo y las finales de la Copa de Europa, donde espera seguir avanzando y mostrando su talento en la nieve.









