El Stelvio Ski Centre fue testigo de un momento memorable para el deporte español durante los Juegos Olímpicos de Milano Cortina. A las 13:55 horas, Ana Alonso comenzaba la final de esprint en esquí de montaña y, solo cuatro minutos más tarde, celebraba su medalla de bronce. Con este logro, la esquiadora granadina se convertía en la primera medallista del equipo nacional en el evento italiano, aunque quedaban aún competidores como Oriol Cardona y Ot Ferrer.
Cardona, tras un inicio complicado, mostró su destreza al superar a sus oponentes en la sección de las escaleras, logrando el oro y haciendo historia para España al conseguir esta medalla 54 años después de la obtenida por Paquito Fernández Ochoa. Ferrer, mientras tanto, tuvo más dificultades y finalizó en el quinto lugar.
Este sábado, Alonso y Cardona unirán sus talentos en la prueba de relevos mixtos, donde esperan repetir el éxito. Ambos atletas han dominado esta modalidad en los últimos años, y están motivados para alcanzar nuevamente el podio en Milano Cortina.
La reciente victoria de Cardona, tras su brillante actuación, puede ser un gran impulso para ellos. En la última prueba de la Copa del Mundo en Boí Taüll, lograron un destacado segundo puesto, ubicándose detrás de los franceses Emily Harrop y Thibault Anselmet, quienes se perfilan como los principales adversarios para el próximo desafío.
Además, en 2025, la pareja ya había terminado en segunda posición en esta misma prueba, justo detrás de los suizos Marianne Fatton y Jon Klister, que también son considerados fuertes contendientes. A lo largo de los años, Alonso y Cardona se han mantenido entre los primeros puestos, destacando en competiciones como la celebrada en Bormio, que sirvió como preparación para los Juegos, y en Villars-Sur-Ollon, Suiza.
Cardona expresó su emoción tras convertirse en campeón: «Hasta el sábado no pensamos celebrar nada», una reflexión que demuestra su enfoque en la próxima prueba. Ambos deportistas han decidido contener su alegría para concentrarse en la prueba de relevos, que podría cerrar un ciclo histórico para el esquí español.
El éxito de estos atletas no solo resalta su talento individual, sino que también pone de manifiesto el crecimiento del esquí español en el ámbito internacional. A medida que se acercan a la prueba de relevos, esperan que su preparación y experiencia les lleven a conseguir otra medalla y a elevar el nombre de España en el deporte de invierno.





